Esta operación se produce al mismo tiempo que Estados Unidos incrementó a 50 millones de dólares la recompensa por la captura de Maduro y declaró como terrorista a un presunto cartel bajo su liderazgo.
«Luego de 20 días continuos de anuncios, amenazas, guerra psicológica, luego de 20 días de asedio contra la nación venezolana, hoy estamos más fuertes que ayer, hoy estamos más preparados para defender la paz, la soberanía y la integridad territorial», dijo Maduro en un acto con militares.
«Ni sanciones, ni bloqueos, ni guerra psicológica, ni asedio», siguió. «No han podido, ni podrán, no hay forma de que le entren a Venezuela».
Maduro llamó a una segunda jornada de alistamiento este viernes y sábado en la Milicia Bolivariana, un componente castrense integrado por civiles que exhiben una alta carga ideológica, para hacer frente a la posible amenaza.
El mandatario dijo que la Fuerza Armada cuenta con 4,5 millones de milicianos, aunque expertos ponen la cifra en duda.
Bautizada como bolivariana por Chávez, la Fuerza Armada venezolana no oculta su politización. «¡Chávez vive!» es hoy su saludo oficial.
«Dudar es traición», se leía en los escudos que portaban parte de los 1000 efectivos que terminaron un curso de «operaciones especiales revolucionarias» y presentaron un simulacro ante Maduro.
«¡Honor, sacrificio, honor y revolución!», lanzó el coronel Ramos Salazar, jefe del ejercicio. «Hoy mi comandante en Jefe, cuando somos asediados por el imperio más genocida en la historia de la humanidad, los Estados Unidos de Norteamérica, los operadores especiales revolucionarios nos colocamos en la primera línea de batalla para defender la patria de Bolívar y Chávez».
El ejercicio se realizó en un terreno descampado, según imágenes de la televisión oficial.
Maduro celebró además la coordinación de seguridad con Colombia, luego que el presidente Gustavo Petro ordenó la militarización de la zona del Catatumbo (noreste) con 25 mil soldados.
«Nuestra tierra la vigilamos, la preservamos y la cuidamos nosotros, venezolanos y colombianos unidos por la paz, por la prosperidad y la soberanía», expresó Maduro.
Destacó además que en medio de la coyuntura ha ganado «más apoyo internacional que nunca antes».
Su embajador en Naciones Unidas, Samuel Moncada, envió una carta al secretario general Antonio Guterres en la que le pidió exhorte al gobierno de Estados Unidos a «cesar de una vez por todas sus acciones hostiles y sus amenazas, y respetar la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de Venezuela».
La misiva denuncia «los más recientes y peligrosos desarrollos de la política de continuo hostigamiento del gobierno de Estados Unidos» contra su país.