NOTICIAS CHIHUAHUA
Te puede interesar: STILO LIBRE: 19 DE AGOSTO 2025
Si el PRI decide ir solo en Chihuahua rumbo al 2027, como lo ha sugerido el delegado nacional Jorge Meade, Marco Bonilla —actual alcalde y aspirante natural del PAN a la gubernatura— tendría que ofrecerle medio gabinete al tricolor si quiere mantener viva la alianza y asegurar respaldo suficiente para competir contra Morena. Y eso no es menor. No se trata solo de ceder espacios, sino de abrir las puertas del poder a un partido que ya huele sangre y que, al menos en el discurso, busca recuperar terreno sin ataduras. La advertencia está sobre la mesa: si quieren unidad, les va a costar caro.
Mientras tanto, Alejandro Domínguez ya pasea a Tony Meléndez por el estado, apuntalándolo como posible carta fuerte del priismo para la grande. Claro, eso sería un lujo que a Tony le saldría bastante caro: lo que gana como artista en una semana supera por mucho el sueldo mensual de cualquier gobernador. Pero aun así, su nombre suena y se mueve. En este juego, el PRI busca recuperar presencia, aunque sea a golpe de figuras públicas con carisma, y si eso significa romper con el PAN, están dispuestos. En Chihuahua, la alianza se tambalea y el que quiera gobernar, tendrá que pagar el precio… en puestos, en poder o en protagonismo.
En estos círculos del infierno de Dante (llamémoslo Estadio de Dante a partir de ahora), las alianzas han sido el salvavidas entre las oposiciones mexicanas, pero el PRI decidió romper con la tendencia y amenazar con aventarse solo al ruedo en 2027. Así lo confirmó Jorge Meade, secretario de Organización del CEN, durante su visita a Chihuahua. Más que una declaración política, su mensaje es un grito de independencia enfocado a fortalecer la militancia prillista de antaño.
La jugada es arriesgada, en voz de Meade y del dirigente estatal Alex Domínguez, el PRI busca marcar distancia no sólo del oficialismo, sino también de sus eventuales aliados. Aseguran que son la oposición, con voto en contra firme en las reformas recientes y con posturas públicas que, según ellos, nadie más sostiene con la misma claridad. En tiempos de polarización, esta apuesta por “irse solo” pretende recuperar identidad, territorio y liderazgo… todo lo que fueron y ya pocos anhelan, incluso si eso significa enfrentarse en solitario a la fuerza política dominante.
Antes, el dirigente estatal Alex Domínguez ya lo ha dicho, incluso le ha cantado el triunfo a la capital, la joya de la corona, lo que mantiene el discurso de: vemos, como diría mi estimado amigo Pedro.
La presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, tampoco ha dado por hecho un acuerdo para el próximo proceso local. La alianza gobernante parece agrietada, pero en lo que se deciden en hacerlo o no… no hace falta que lo escriba.
(En la alegoría los círculos del infierno, ahora Estadio de Dante, se componen de los varios niveles y poderes de gobierno, sus partidos políticos, la prensa y sus columnas)
En el repertorio de las llamadas “obras faraónicas” que presume la actual administración municipal de Chihuahua, encabezada por el alcalde Marco Bonilla, no puede faltar el eterno tema de los baches. Las lluvias recientes dejaron un panorama desolador para los automovilistas, con calles que más parecen campo de batalla. Pero el problema no es nuevo: la mala calidad de las pavimentaciones hechas en años anteriores y las soluciones baratas solo agravaron la situación. Hoy, con una ciudad llena de hoyos, el gobierno municipal anuncia más recursos para taparlos, como si fueran logros, cuando en realidad son consecuencias de la falta de planeación y ejecución de obras duraderas.
El colmo es que se sigue presumiendo la cantidad de baches tapados, como si eso fuera una política de infraestructura digna. En lugar de seguir colocando parches, el municipio debería enfocarse en repavimentar de fondo los tramos más afectados, que ya muestran un desgaste crítico. Tapar hoyos ya no debería considerarse un servicio extraordinario, mucho menos un logro. Es una necesidad básica que hoy se vende como éxito mediático. Mientras tanto, los chihuahuenses siguen zigzagueando entre baches, pagando con sus vehículos los errores de una gestión que maquilla, pero no corrige.
Desde hace más de diez años, la Marcha del Orgullo en Chihuahua ha girado en torno a un solo nombre: Karla Arvizo Lozano. Su presencia se ha vuelto constante, no por representar a toda la comunidad LGBT+, sino por controlar discursos, fondos y protagonismo a través de un comité que legalmente no existe. No cuenta con registro como asociación civil, carece de acta constitutiva, no tiene R.F.C., y sin embargo, en lo que va del 2025 ya ha recibido más de 283 mil pesos en recursos públicos y privados.
Lo preocupante no es solo la informalidad, sino la estructura opaca que se ha normalizado. Mientras colectivos de otros municipios operan con esfuerzo y sin apoyo, el grupo cercano a Arvizo —incluyendo a Mayté Gardea y David García— ha sabido obtener “apoyos” de todos los partidos, sin rendición de cuentas. Donativos que van desde mil hasta diez mil pesos por legislador, aportaciones municipales, patrocinios empresariales y depósitos con origen y destino ambiguo. La Comisión Estatal de Derechos Humanos incluso otorgó más de 20 mil pesos sin verificar quién recibió el dinero. Así, bajo el discurso del voluntariado, se mantiene una maquinaria sin auditoría, sin vigilancia, pero con aplausos desde el Congreso hasta el Senado. La causa LGBT+ merece mucho más que banderas; merece integridad y resultados.
Como si no se hubieran dado cuenta de que las lluvias ya pasaron, elementos de la Policía Municipal comenzaron a intensificar recorridos en el canal Chuvíscar para retirar a personas que se refugian en su interior. La medida —aunque necesaria— llega con evidente retraso. ¿Será que en Protección Civil Municipal no les han avisado que el temporal grotesco ya se fue? Porque si de algo no sorprende, es que en la capital siempre anden tarde. Muy distinto al ritmo que trae Protección Civil del Estado, sí desquitan el sueldo y reaccionan a tiempo.
La Dirección de Seguridad Pública justifica la acción como preventiva, para evitar riesgos por corrientes imprevistas derivadas del desfogue de la presa Chuvíscar. Sin embargo, el operativo llega cuando ya es poco probable que la corriente represente un peligro inmediato. Aun así, los patrullajes continúan en horarios diversos, más como respuesta a robos en la Zona Centro que por un auténtico plan de protección civil. Una vez más, parece que en el Municipio se enteran tarde de lo que pasa… incluso con el cielo encima.
Pd. auque lloverá este día a las 5 de la tarde, según Metored.
NOTICIAS CHIHUAHUA