El expresidente Andrés Manuel López Obrador acusó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de haber avalado la cancelación de la visa de su hijo, Andrés Manuel López Beltrán. El señalamiento aparece en su nuevo libro, Pueblo, donde calificó la decisión como un acto “dogmático y canallesco” y sostuvo que se tomó sin motivo o razón.
La cancelación de la visa fue informada en agosto por el propio López Beltrán, quien aseguró que Marco Rubio y el subsecretario Christopher Landau habían ordenado la medida y la consideró de carácter político. Hasta ahora, Estados Unidos no ha revelado públicamente los motivos específicos de la cancelación ni ha confirmado que Rubio haya intervenido personalmente en el procedimiento.
En su libro, López Obrador sostiene que la decisión buscaba afectar a su movimiento y favorecer a sus adversarios políticos en México. El exmandatario incorporó este episodio a sus críticas sobre la política de Estados Unidos hacia México y la actuación de sus agencias de seguridad.
El caso permanece marcado por versiones encontradas: mientras López Obrador y López Beltrán atribuyen la cancelación a motivos políticos y señalan directamente a Rubio, la representación estadounidense únicamente ha sostenido que las visas pueden ser canceladas cuando existen razones para hacerlo, sin hacer públicos los detalles del caso.






