La relación entre México y Estados Unidos atraviesa una nueva etapa en la que la diplomacia tradicional está siendo desplazada por una estrategia de mayor presión en materia de seguridad, inteligencia y combate al crimen organizado. La especialista en seguridad Marisol Ochoa señaló que Washington ha impulsado un esquema regional de cooperación militar que incluye a países como Colombia y que podría aumentar las exigencias hacia México para involucrarse en esta estrategia.
De acuerdo con Ochoa, el cambio consiste en pasar de la cooperación basada principalmente en inteligencia y coordinación técnica hacia un modelo en el que las organizaciones criminales son consideradas amenazas de seguridad con características de narcoterrorismo. Este nuevo escenario contempla herramientas como drones, inteligencia financiera, vigilancia y una mayor colaboración entre agencias de seguridad de distintos países.
La especialista advirtió que México enfrentará una presión creciente para entregar información y obtener resultados contra las estructuras criminales. Aunque descartó que actualmente se trate de una intervención unilateral de Estados Unidos, consideró que la conformación de este bloque regional puede convertirse en un mecanismo para exigir resultados y exhibir a los países que no se alineen completamente con la estrategia estadounidense.
El escenario representa un desafío para el gobierno de Claudia Sheinbaum, que ha insistido en defender la soberanía nacional y, al mismo tiempo, mantener la cooperación con Washington en materia de seguridad. La tensión aumenta mientras Estados Unidos busca ampliar su estrategia regional contra organizaciones criminales y México intenta mantener los límites entre cooperación internacional y no intervención.
Para Ochoa, uno de los principales retos será determinar cuánto tiempo puede México mantener ese equilibrio. La existencia de información de inteligencia sobre estructuras criminales que no necesariamente ha derivado en procesos judiciales también podría convertirse en una herramienta de presión durante futuras negociaciones entre ambos países.






