En los videos de la noche de su muerte no se observa a nadie entrar en su celda hasta que su cuerpo fue hallado por la mañana. Además, el informe aclara que no existe evidencia de una «lista de clientes» ni de que Epstein haya chantajeado a personas prominentes.
El FBI documentó que Epstein perjudicó a más de mil víctimas, pero no se encontró prueba alguna que implicara a terceros. El DOJ reafirma que ninguna figura pública ha sido legalmente vinculada a los delitos cometidos.
Ghislaine Maxwell, exasistente de Epstein, fue condenada por tráfico sexual de menores en este caso. La investigación también señala que los cargos originales subestimaban la magnitud de la red de explotación, que afectó a menores entre finales de los 90 y principios de los 2000.
Entre los nombres vinculados públicamente con Epstein se encuentran el príncipe Andrés, Bill Clinton y Donald Trump. Sin embargo, el DOJ subraya que ninguna de estas personas fue acusada, por falta de evidencia legal suficiente.
En el caso del príncipe Andrés, se llegó a un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre en 2022 por más de 12 millones de libras esterlinas, sin admisión de culpa.
Elon Musk ha sido crítico con la falta de transparencia en el caso. En junio, insinuó en su red social X que Donald Trump estaba en los «archivos Epstein», aunque luego eliminó ese mensaje. No ha presentado pruebas ni existe investigación formal al respecto.
El informe menciona erróneamente que Virginia Giuffre, quien acusó a Epstein de utilizarla como esclava sexual, se suicidó en Australia. No obstante, no existen reportes fiables que confirmen su fallecimiento. Según registros australianos y The Sydney Morning Herald, Giuffre sigue viva y participó en una conferencia en Sídney en noviembre de 2023.
Finalmente, el informe de 2025 refuerza la conclusión de la Oficina del Inspector General del DOJ de 2023, que ya señalaba graves fallos en el protocolo carcelario, pero descartaba participación de terceros en la muerte de Epstein.