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La columna
POR CARLOS JARAMILLO VELA
El fatal descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca que ocurrió en días recientes provocando la muerte de 14 personas, ha vuelto a poner en entredicho la honestidad de los gobiernos de Morena. Se dice que posiblemente el exceso de velocidad del conductor pudo ser la causa del accidente. Sin embargo, dicho tren, inaugurado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido reiteradamente señalado, igual que otras megaobras de ese sexenio, por diversas irregularidades. El otorgamiento de millonarios contratos en forma ilícita para favorecer al empresario Jorge Amílcar Olán Aparicio, amigo de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del exmandatario, ha sido uno de los señalamientos más mencionados en torno a tales obras. La calidad de los materiales también ha sido puesta en duda, como ocurrió respecto al balastro y otros componentes de la vía del Tren Maya, las tres veces que éste se ha descarrilado en los años 2023, 2024 y 2025.
Respecto al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), ha habido acusaciones y señalamientos sobre irregularidades en los contratos y su gestión, especialmente en relación con la asignación de obras, falta de transparencia, incumplimiento de promesas a comunidades locales y la gestión por parte de la Secretaría de Marina (SEMAR), con críticas por la prisa en las obras y el uso de empresas inadecuadas, según reportes de activistas y medios. El mortal accidente recien acontecido vuelve a poner en la opinión pública estos malos antecedentes.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha dicho que realizará una investigación para determinar la causa del accidente. Sin embargo, a pesar del discurso presidencial es difícil que la mandataria y su gobierno estén dispuestos a revelar toda la verdad de lo ocurrido y a actuar contra los responsables. Esto, debido a que el régimen morenista ha demostrado su renuencia a proceder en contra de sus integrantes o aliados. Detrás de la corrupción del sexenio lopezobradorista hay fuertes intereses políticos y económicos en juego. Cuando ocurrió el accidente de la Línea 12 del Metro, dejando 26 muertes, mientras la ahora presidenta Sheinbaum era Jefa de Gobierno en la Ciudad de México, y la actual Fiscal General de la República Ernestina Godoy, era Fiscal de la Ciudad de México, no se procedió contra ningún responsable a pesar de que mediante peritajes extranjeros se demostró que la falta de mantenimiento de esa infraestructura originó el trágico accidente.
Hoy, debido a la tragedia del accidente del Tren Interoceánico, el destino vuelve a colocar en el escaparate a estas dos mujeres, pues Claudia Sheinbaum ahora es presidenta de México, y mientras Ernestina Godoy es la Fiscal de la República. Por la forma en que actúan los gobiernos de Morena, resulta difícil creer que en caso de resultar responsables de este siniestro personas afines al régimen el gobierno ejerza acción legal contra ellas. El periodista Ciro Gómez Leyva ha dicho en reiteradas ocasiones que la 4T no se investiga a sí misma, y tiene razón. Morena
protege sus intereses y sus miembros, aunque para ello tenga que violar la ley como lo ha hecho varias veces.
carloshjaramillovela@yahoo.com
Miembro de la Asociación de Editorialistas de Chihuahua, A.C







