La cifra de muertos por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el occidente de Colombia aumentó a 273, mientras los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda entre edificios colapsados y zonas severamente afectadas. El nuevo balance fue informado este jueves por David Santiago Tamayo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Además de las víctimas mortales, las autoridades reportan 3 mil 824 personas heridas y 377 desaparecidas. Al menos 40 mil 753 familias resultaron afectadas por el movimiento telúrico, que golpeó principalmente regiones del occidente colombiano.
El terremoto ocurrió el lunes 10 de agosto y alcanzó una magnitud de 7.4. Entre las zonas más afectadas se encuentran Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde se registraron daños importantes en viviendas, edificios e infraestructura. Más de 10 mil viviendas habrían quedado destruidas, mientras continúan las labores para localizar a personas que permanecen bajo los escombros.
Los rescatistas enfrentan una carrera contra el tiempo debido a que la ventana crítica para encontrar sobrevivientes se ha reducido. Brigadas especializadas, bomberos y voluntarios trabajan con maquinaria, perros de búsqueda y equipos para detectar señales de vida, mientras los habitantes de las zonas afectadas permanecen en alerta ante las numerosas réplicas registradas después del sismo.
La tragedia ha provocado una amplia movilización de ayuda nacional e internacional. El gobierno colombiano declaró emergencia económica y prepara un plan de reconstrucción para atender a las familias damnificadas, mientras organizaciones, empresas y ciudadanos se han sumado a la entrega de alimentos, medicamentos y otros suministros para las comunidades afectadas.






