Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad de Tabasco, rompió el silencio desde el penal federal del Altiplano y negó ser responsable de los delitos que se le imputan, además de rechazar nuevamente cualquier vínculo con el grupo criminal La Barredora. En una carta fechada el 3 de agosto y difundida esta semana, aseguró ser víctima de una persecución política y mediática.
En el documento, Bermúdez sostuvo que durante las décadas que trabajó en el servicio público actuó conforme a la ley y bajo coordinación con las fuerzas federales. Afirmó que las acusaciones han afectado gravemente su reputación y cuestionó que algunos señalamientos en su contra pudieran haberse obtenido mediante beneficios procesales para quienes declararon en su contra.
El exfuncionario también pidió que su proceso se desarrolle bajo los principios de presunción de inocencia, debido proceso e igualdad procesal. Aseguró confiar en la autonomía del Poder Judicial y sostuvo que las acusaciones no deben sustituir el procedimiento legal ni convertirse en una condena anticipada.
Bermúdez Requena fue detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México. Las autoridades lo señalan como presunto líder o fundador de La Barredora, organización criminal a la que se le atribuyen diversos delitos. El exsecretario enfrenta acusaciones relacionadas con asociación delictuosa, extorsión y secuestro, además de otras investigaciones.
La carta representa la primera declaración pública conocida de Bermúdez desde su detención y vuelve a colocar el caso bajo los reflectores, particularmente por su pasado como secretario de Seguridad durante el gobierno de Adán Augusto López Hernández en Tabasco. Por ahora, sus afirmaciones forman parte de su estrategia de defensa y no modifican las acusaciones ni determinan su responsabilidad penal, que deberá ser establecida por las autoridades judiciales.






