Durante la emergencia, el Da Vinci quedó a la deriva mientras los servicios de rescate coordinaban el perímetro. En incidentes recientes en estas aguas, Salvamento ha movilizado además a la Salvamar Naos, una lancha de intervención rápida con base operativa en la zona. En este caso, la evacuación fue asumida por la Concepción Arenal y el seguimiento de restos se prolongó tras el rescate.
La ruta marítima entre Ibiza y la costa peninsular —por donde navegan ferris rápidos como el Ramón Llull— suele cruzar las inmediaciones de las Islas de Es Vedrà y Formentera. Estos buques están obligados a atender llamadas de socorro si son los primeros en la zona, aunque en el episodio del lunes el operativo principal recayó en Salvamento Marítimo.
Formentera se ha consolidado como enclave del turismo náutico de alto nivel en el Mediterráneo, con fondeos habituales en ses Illetes, Cala Saona y Espalmador, y un puerto —La Savina— que ofrece combustible, servicios técnicos y avituallamiento. La concentración de megayates en verano eleva la exposición a incidentes en un entorno marino protegido, como han recordado otros casos de incendios o varadas en los últimos años.
Los incendios a bordo son especialmente complejos: además del riesgo para las personas, la estructura y las cargas de extinción pueden comprometer la estabilidad, y la prioridad operativa se centra en la vida humana y en prevenir daños ambientales. En episodios anteriores, Salvamento ha remolcado cascos aún humeantes a áreas seguras o ha mantenido vigilancia para minimizar vertidos. Periódico de Ibiza y Formentera