Reformar los artículos 187, 189 y 240 de la Ley Estatal de Salud para fortalecer la prevención, sensibilización, detección oportuna y atención de los trastornos de la conducta alimentaria, con especial atención a niñas, niños y adolescentes, es el objetivo de una iniciativa presentada ante el Congreso del Estado. La propuesta fue planteada por la diputada Irlanda Dominique Márquez Nolasco, representante del Partido del Trabajo.
La iniciativa establece que la prevención deberá incluir acciones de sensibilización, orientación y detección oportuna, además de promover, en coordinación con las autoridades educativas, campañas dirigidas especialmente a niñas, niños y adolescentes. También plantea sustituir en el artículo 240 la expresión “trastornos de conducta alimenticia” por “trastornos de la conducta alimentaria”, con el objetivo de armonizar la terminología de la legislación estatal con la Ley General de Salud.
La propuesta señala que estos trastornos pueden presentarse principalmente durante la adolescencia y juventud y contempla padecimientos como anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno por atracón, ortorexia y vigorexia. La iniciativa refiere que su origen es multifactorial y puede involucrar factores biológicos, psicológicos y sociales, además de señalar la influencia de estereotipos y estándares de belleza difundidos en distintos entornos sociales y digitales.
Márquez Nolasco sostiene que la legislación estatal ya contempla acciones relacionadas con el sobrepeso, la obesidad y los trastornos alimentarios, pero considera necesario fortalecer el marco normativo para establecer acciones específicas de prevención, sensibilización y detección. La propuesta también busca que las autoridades sanitarias y educativas participen en estas acciones y que se priorice el interés superior de la niñez.
La iniciativa plantea que las reformas entren en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado. De aprobarse, el Programa para el Control de Sobrepeso, Obesidad y los Trastornos de la Conducta Alimentaria incluiría expresamente acciones de prevención de estos padecimientos, mientras que su atención quedaría incorporada dentro del Programa de los trastornos mentales.






