La percepción de inseguridad en México descendió a 58.1% en septiembre de 2026, el nivel más bajo desde que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) comenzó a realizar esta medición en 2013. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), difundida este 23 de octubre, el resultado refleja una reducción en el porcentaje de personas adultas que consideran inseguro vivir en su ciudad. Además, 28 ciudades registraron mejoras significativas respecto a septiembre de 2025.
Entre las ciudades con mayor percepción de inseguridad se encuentra Irapuato, Guanajuato, donde 90.5% de la población manifestó sentirse insegura. Le siguen Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, con 86.9%, y Mazatlán, Sinaloa, con 85.8%. Estas cifras muestran que, pese a la disminución nacional, persisten zonas urbanas donde una proporción elevada de habitantes considera que vivir en su entorno representa un riesgo.
En contraste, las ciudades con menor percepción de inseguridad fueron San Pedro Garza García, Nuevo León, con 5.8%; Benito Juárez, Ciudad de México, con 13.8%; y San Nicolás de los Garza, Nuevo León, junto con Piedras Negras, Coahuila, ambas con 14.3%. Los datos corresponden a la percepción de los habitantes y no constituyen, por sí solos, una clasificación de las ciudades con menos delitos registrados.
La encuesta también identificó una disminución en algunas situaciones relacionadas con la inseguridad cotidiana. El porcentaje de personas que dijeron haber presenciado o escuchado robos o asaltos cerca de sus viviendas se ubicó en 45.3%, el nivel más bajo de la serie iniciada en 2013. Asimismo, los reportes de disparos frecuentes con armas de fuego disminuyeron 16.7% respecto al cuarto trimestre de 2024, mientras que la percepción de inseguridad en los entornos escolares se situó en 12.2%.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó los resultados de la encuesta y señaló que el Gobierno federal mantiene acciones de inteligencia, investigación, atención a las causas de la violencia y coordinación con las autoridades estatales. Aunque el indicador nacional presenta una reducción, las diferencias entre ciudades muestran que la percepción de seguridad continúa siendo desigual. La ENSU permite conocer cómo se siente la población en sus entornos urbanos, un dato que debe analizarse junto con las cifras de delitos y las condiciones de seguridad de cada localidad.






