El SAT mantiene mecanismos de vigilancia para detectar posibles irregularidades fiscales y entre las conductas que pueden generar revisiones se encuentran no presentar declaraciones, simular operaciones y utilizar comprobantes relacionados con actividades que en realidad no se realizaron.
Una de las situaciones que puede generar problemas es incumplir con la declaración anual dentro del plazo establecido. La autoridad puede imponer sanciones económicas a quienes están obligados a declarar y no cumplen con esta responsabilidad fiscal.
También están bajo atención las operaciones simuladas, como registrar gastos inexistentes con el propósito de reducir el pago de ISR o IVA, así como solicitar devoluciones de impuestos que en realidad no fueron pagados.
Otro foco de vigilancia son las llamadas empresas que facturan operaciones simuladas (EFOS), utilizadas para generar comprobantes fiscales por servicios o ventas que nunca ocurrieron. El SAT busca identificar tanto a quienes emiten estas facturas como a quienes las utilizan para obtener beneficios fiscales indebidos.
Durante 2026, la autoridad fiscal ha reforzado el uso de herramientas tecnológicas y cruces de información para detectar posibles esquemas de evasión y operaciones inexistentes. Por ello, mantener declaraciones, facturas y operaciones respaldadas correctamente es fundamental para evitar inconsistencias que puedan derivar en una revisión fiscal.






