Noticias Chihuahua:
En sus afanes populistas, la presidenta Claudia Sheinbaum y su partido parecen empeñados en destruir lo poco que queda de la democracia mexicana.
Por eso, porque aspiran a que Morena se convierta en la versión moderna del viejo PRI, hacen todo por modificar las reglas electorales para que ningún otro partido pueda acceder al poder presidencial.
Algo así como “patear la escalera” –por la que los “morenarcos” subieron al poder–, para que nadie más pueda llegar a Palacio.
Y una vez que el sistema electoral mexicano legitimó no sólo la alternancia en el poder, sino la transparencia en el recuento de votos, hoy los políticos de Morena quieren el poder eterno, al mejor estilo del viejo PRI.
Y por esa razón la “señora presidenta” se enfrascó en una severa disputa con aliados políticos como el PT y PVEM, a los que exige el suicidio político.
Sí, en su iniciativa de reforma electoral, la presidenta y su partido proponen acabar con figuras como los “plurinominales” y borrar de la estructura electoral instituciones fundamentales como el Programa de Resultados Preliminares (PREP) que es figura central de la certeza electoral.
Y mientras que la discusión pública, entre los populistas de Morena, sus aliados y los expertos electorales sigue y seguirá –por lo pronto hasta la elección intermedia del 2027–, lo cierto es que pocos se atreven a discutir y analizar el verdadero núcleo del problema.
Sí, nos referimos a las “narco-elecciones”, el corazón de la trampa electoral de esa mafia política llamada Morena.
Y es que no es novedad, para nadie, que desde 2018, luego en 2021 y recientemente en el 2024, las elecciones mexicanas fueron controladas no por el INE y menos por los partidos políticos.
No, el verdadero control electoral estuvo en manos de las mafias del crimen organizado; poder económico y terrorista capaz de garantizar el voto en las urnas para el mejor postor.
Sí, hoy las elecciones están en manos del crimen organizado, cuyos cárteles son capaces de llevar los votos necesarios a las urnas, a favor del partido que les garantice compartir el poder político.
En otras palabras, en el México de la llamada “4-T” las elecciones están en manos de cárteles criminales como los de Sinaloa y Jalisco.
Pero aquí no es ninguna novedad.
Y es que, por ejemplo, el 12 de octubre del 2020, ocho meses antes de las elecciones intermedias de julio del 2021, el Itinerario Político se tituló así: “El crimen organizado hará fraude en el 2021”.
Así lo dije en esa fecha: “A ocho meses de la contienda electoral del 2021, es previsible que esa elección resulté con la mayor participación del crimen organizado.
“Y es que hoy las bandas criminales ya son parte pública de la vida nacional; dueños de gobiernos estatales y municipales; de puestos de elección popular en los congresos locales y en el Congreso de la Unión, y hasta son amigos del presidente y de sus secretarios de despacho, quienes “los dejan trabajar a sus anchas” y los liberan cuando son capturados.
“Y el caso emblema es el de “El Chapito”, Ovidio Guzmán. Por eso, hoy la pregunta no es si los “barones del crimen” participarán en las elecciones del 2021. No, la verdadera interrogante es otra.
“¿A favor de qué partido político jugarán sus cartas, tanto políticas como económicas, los cárteles criminales? Y la respuesta todos la conocen. Sí, continuará alianza electoral entre el gobierno de López Obrador y el crimen organizado ¿Y por qué la certeza?
“Porque no sería la primera ocasión en que Obrador acude a una alianza con el crimen organizado. En realidad, los ejemplos abundan…
“Por eso obliga preguntar: ¿En cuántos estados, municipios y distritos electorales del país –en donde habrá elecciones–, el jefe político, el jefe real de la plaza y/o “el mandamás”, es un personaje vinculado a Morena y, al mismo tiempo, aliado al crimen organizado?
“¿Cuántos votos, en la contienda federal para renovar la Cámara de Diputados y los 15 gobiernos estatales, serán producto de la presión, del chantaje, de una alianza o una amenaza criminal? ¿Cuántos gobiernos estatales solaparán el fraude de los barones del crimen?
“¿Qué pueden hacer, ante tales amenazas, candidatos de otros partidos, en donde Morena es, al mismo tiempo, la banda criminal dominante?
“Si, como nunca había ocurrido, hoy el crimen organizado estará presente en las elecciones del 2021. Y sí, votará por el partido del presidente. Al tiempo.” (FIN DE LA CITA)
¿Y qué creen que pasó en julio del 2021?
Que Morena ganó casi todas las elecciones y el llamado Corredor del Pacífico, curiosamente el asiento de los cárteles criminales.
Y lo mismo ocurrirá en julio del 2027 y en julio del 2030; los cárteles criminales seguirán llevando votantes a las urnas, para mantener en el poder al partido que les garantice impunidad.
Al tiempo.








