JIRONES DE NUESTRA HISTORIA

 

“LA EXPEDICIÓN PUNITIVA”: ESTADOS UNIDOS REACCIONA TRAS EL ATAQUE Y DESTRUCCIÓN DE COLUMBUS, N.M.; DOCE MIL SOLDADOS EN POS DE PANCHO VILLA Y EL MÁS GRANDE FRACASO EN LA HISTORIA MILITAR DE ESTADOS UNIDOS.

 

 

 

¿Una mala traducción o una conveniente interpretación?, Estados Unidos vuelve a invadir México

 

Después del desastre, la destrucción, la desolación y el terror que ocasionó el ataque de Pancho Villa a la ciudad de Columbus, Nuevo México, el Gobierno de Estados Unidos reacciona y organiza una fuerza para ir en busca de Pancho Villa y de sus principales generales; el Presidente Woodrow Wilson estaba furioso, había quedado muy claro que los ataques eran una respuesta de Pancho Villa a su traición y el asunto se volvió muy personal; de inmediato ordenó que se organizara el ejército para ir a dar con el bandolero que había osado atacar al poderoso país, llevarlo a Estados Unidos para castigarlo por el ataque y por sus crímenes contra estadounidenses.

Todavía pesaban en el ánimo de Wilson los dieciocho ingenieros norteamericanos masacrados en Santa Isabel, Chihuahua dos meses atrás, cuando viene el ataque a Columbus; el Gobierno gringo, al mismo tiempo que organiza sus tropas, le envía dos notas diplomáticas al Presidente Venustiano Carranza; en la primera, Wilson le exige que le entregue a Pancho Villa vivo o muerto; en la segunda, le pide que le dé permiso al ejército de Estados Unidos de internarse en México para ir en su búsqueda, debido a que “Estados Unidos se encuentra muy ofendido y agraviado por ésta afrenta de Villa”.

Carranza, quien realmente no tenía ninguna simpatía por Woodrow Wilson, debido a sus políticas intervencionistas en varios países, por su reconocido y público racismo, por sus conocidos nexos con el Ku Klux Klan y sobre todo porque dos años antes, le había invadido y atacado Veracruz a punta de cañonazos; entonces, Carranza le responde su primera nota, diciéndole que aunque su gobierno tiene catalogado a Villa como un bandolero y un fugitivo de la ley, él no le va a entregar nunca ningún mexicano a Estados Unidos.

Respecto de la segunda nota, existía un tratado entre Estados Unidos y México que permitía la incursión de los ejércitos de ambos países en el territorio vecino, siempre y cuando fueran en persecución de algún delincuente y su banda, en una franja exclusivamente de 60 kms, que la partida no rebasara los mil hombres y no permanecieran más de cinco días en el territorio vecino; este tratado, por cierto, nunca se utilizó por ninguno de los dos países. La respuesta del Presidente Carranza a esta nota, fué en términos de que únicamente se permitiría lo que decía el tratado, pero que de ningún modo se permitiría más avance al interior del territorio mexicano, so pena de una respuesta bélica por parte de México.

Aquí el problema estaba, en que la comunicación era entre el Secretario de Estado Robert Lansing y el Secretario de Relaciones Exteriores Jesús Acuña; ambos presidentes emitían los comunicados pero estos dos funcionarios los escribían, los traducían y los interpretaban; de modo que el Secretario Lansing interpretó, o le convino interpretar que el Gobierno Mexicano sí los autorizaba a intervenir; por su parte, el Secretario Acuña dijo que él no dijo lo que Lansing dijo que sí dijo y que a final de cuentas, Lansing interpretó lo que más le convenía interpretar; después de este trastupije de comunicación, el Secretario de Relaciones Exteriores Jesús Acuña, fué destituido y a partir de este incidente, se acordó que siempre que hubiese una comunicación entre los Presidentes de ambos países, ya fuese comunicación escrita, telefónica o a nivel personal, en ésta debería estar siempre presente un traductor certificado por cada país, para no volver a caer en errores graves ni de interpretación ni de traducción, que derivaran en algún problema mayor.

Y así, producto de una mala traducción o de interpretaciones a conveniencia, Estados Unidos lanza la Expedición Punitiva para buscar a su enemigo público número uno: Pancho Villa.

 

El General John Pershing, alias “Black Jack” se saca la rifa del tigre, le toca ir a por Pancho Villa

 

Una vez que se conoció del ataque a Columbus, la milicia estadounidense se movilizó y se organizó de una manera muy rápida y efectiva; Estados Unidos estaba por entrar a la I Guerra Mundial, el Presidente Wilson y el Secretario de Defensa, General Hugh Lenox Scott habían pensado que el General John Pershing era el adecuado para encabezar al ejército estadounidense en la I Guerra Mundial, pero este incidente originó que Wilson asumiera el caso como de índole personal y ordena al General Scott que de inmediato ponga tropas al mando del General Pershing, para ir a México por Pancho Villa, la guerra en Europa, había pasado a segundo plano.

El General Pershing muy rápido movilizó tropas desde Nebraska, Georgia, Minnesota Michigan, Oregon, Wyoming, Texas, Arizona, Nuevo México y Kansas y en menos de una semana, ya había concentrado a doce mil hombres en la base militar de Fort Bliss en El Paso, Texas; de ahí, Pershing se desplazó hacia Columbus, N.M. con 4800 hombres; Pershing pensaba que con esa fuerza era más que suficiente para atrapar a Pancho Villa, quien se había convertido en el enemigo público número uno de Estados Unidos… y de Woodrow Wilson, dejando una reserva de 7200 hombres en El Paso.

De ser el ”Napoleón Mexicano” y el personaje más fotografiado, al más buscado criminal

 

El 15 de marzo de 1916, apenas una semana después del ataque, con mucho simbolismo y fiel al estilo norteamericano, el General John Pershing parte de Columbus N.M. rumbo a Puerto Palomas, Chihuahua al frente de un primer grupo de 4800 “soldados búfalo” o soldados de raza negra, iniciando la famosa “Expedición Punitiva”, cuyo principal y único objetivo era llevar a Estados Unidos, vivos o muertos a Pancho Villa, Candelario Cervantes, Martín López, Francisco Beltrán y Pablo López.

El Gobierno de Estados Unidos había puesto en manos del General Pershing 4 regimientos de caballería y personal de infantería, un agrupamiento de artillería compuesto de ocho cañones de largo alcance y un escuadrón aéreo de ocho aeroplanos; vehículos de terreno, tanques blindados, camiones, motocicletas, dirigibles, bulldozers y maquinaria pesada, muchos de esos vehículos, nunca antes se habían visto en México.; en el manual de operaciones, Pershing había incluido una guía de las tácticas de guerra apache y según se cuenta, que cuando Villa se enteró de eso, soltó una sonora carcajada.

A pesar de tanto movimiento, de tanto equipamiento y de tanta tecnología, el ejército estadounidense era considerado un ejército de segundo nivel en el mundo, por atrás de Alemania, Japón, Francia e Inglaterra; sin embargo, todas esas potencias habían visto el rápido desarrollo de ese ejército y sabían que era cuestión de tiempo para que se estableciera como la primera fuerza armada del mundo.

Mientras tanto, el General Pershing se daba perfecta cuenta de que no eran todavía de primer nivel; aún no tenían ni una semana en territorio chihuahuense y ya estaban sufriendo porque no estaban acostumbrados a separarse de sus líneas de abastecimiento; entonces Pershing ordena movilizar a todas las tropas que había dejado en Fort Bliss, en El Paso; ahora sí, Pershing estaba al frente de doce mil soldados, cuya movilización requería cada semana de 23 toneladas de raciones alimenticias para toda la tropa, así como de 70 toneladas de forrajes y pastura para los caballos y las mulas y 40 toneladas de combustible para los vehículos de tierra, maquinaria pesada y los aviones, además de los uniformes, armamento y abasto de municiones, toda esa cantidad de suministros por cada semana.

Por su parte, Pancho Villa, cuando fue informado de que el General Pershing venía en su búsqueda con doce mil hombres, muy a su estilo exclamó: “¡Ahh que la chicharra!, mi amigo Pershing que me llamaba el Napoleón Mexicano, que me invitaba a pasar revista a sus tropas en el Fuerte Bliss y que le gustaba mucho retratarse conmigo, ahora me va a atrapar vivo o muerto”.

En algunos momentos de la expedición, Villa y algunos de sus gentes iban atrás de los gringos, otras al parejo, pero a distancia y algunas veces por delante de ellos; Villa siempre tuvo vigilados los movimientos de Pershing y éste ni cuenta se dio nunca; Pershing estableció tres campamentos base, uno en Casas Grandes, otro en San Buenaventura y otro en San Antonio de los Arenales (actual Cuauhtémoc).

Pancho Villa, como bandido, bandolero y un fuera de la ley, continuaba atacando pueblos y haciendas para subsistir, pero parte del botín lo repartía entre la gente más necesitada, al estilo de Robin Hood y eso le generaba más simpatías en la población general. Por el contrario, las tropas invasoras de Pershing ya estaban cometiendo asaltos y saqueos en los poblados y asesinatos a civiles mexicanos; Mientras Villa generaba simpatías, Pershing acumulaba odio y esto derivó en que la población civil, protegía a Villa de los gringos; incluso los mismos soldados del Ejército Mexicano tenían ya un sentimiento antiamericano por la invasión y los desmanes, que comenzaron a ya no querer pelear contra Villa, sino contra Pershing.

 

Carranza y el ABC

 

Al iniciar la Expedición Punitiva, Carranza envió notas diplomáticas a todos los países del Continente Americano, quejándose y exponiéndoles la situación de una nueva invasión por parte de Estados Unidos a México y solicitando que los países del Continente emitieran un fuerte reclamo a Estados Unidos en contra de esta intervención; no obtuvo respuesta favorable, muchos países pensaron que Carranza los quería involucrar en un conflicto, otros simplemente pensaron que no era propiamente un conflicto entre países, sino entre un país y un particular y le recomendaron acudir a los tribunales internacionales, algo prácticamente imposible, puesto que ya había estallado la I Guerra Mundial.

Los únicos países que accedieron a mediar fueron los del Pacto ABC (Argentina, Brasil y Chile), que habían formado un pacto de no agresión, cooperación mutua y mediación en conflictos internacionales y además este pacto ya había mediado en varias situaciones y conflictos en el cono sur; pero también actuaron como mediadores en el conflicto del Canal de Panamá y Carranza tenía la idea de que habían sido utilizados por Estados Unidos para sus intereses; por lo tanto, descartó su intermediación.

 

De todas… ¡todas!

 

Mientras John Pershing y su Expedición Punitiva seguían invadiendo y avanzando sobre territorio chihuahuense, las tropelías, abusos y asesinatos de civiles inocentes por parte de las tropas gringas se iban sucediendo, la población se enardecía cada vez más; el Presidente Venustiano Carranza le exige a Woodrow Wilson abandonar territorio mexicano y lo amenaza con una inminente guerra; la respuesta de Wilson fue exigir por tercera vez le fuera entregado Pancho Villa y por supuesto, Carranza acompañó la negativa con un tajante ¡hasta aquí llegaron!.

El Presidente Carranza ordena a las tropas Federales de la Guarnición de Chihuahua al mando del General Félix U. Gómez, impedir a como diera lugar el avance de las tropas americanas sobre el territorio nacional. El General Félix Uresti Gómez con las tropas del Ejército Mexicano, parte rumbo a El Carrizal, Municipio, Villa Ahumada, Chihuahua, en donde intercepta a una parte del ejército gringo invasor, dando lugar a la épica y heroica “Batalla del Carrizal”.

Al llegar a las proximidades de Villa Ahumada, el General Félix U. Gómez se entera de que los gringos, al mando del General Charles Turnbull Boyd están acampados en una hacienda propiedad de un estadounidense; el General Uresti Gómez hace correr entre la gente, el rumor de que Pancho Villa se encuentra en Villa Ahumada, este rumor de inmediato puso en alerta a los gringos y al General Turnbull Boyd; el General Uresti Gómez envía al Teniente Coronel Jesús Rivas para dialogar con Turnbull Boyd.

El Teniente Coronel Rivas intercepta a las tropas gringas y le pregunta a Boyd el motivo de su presencia y Boyd le responde que están en busca de unos desertores, a lo que Rivas le informa que no pueden pasar de ahí; el General Turnbull Boyd le replica que él va a pasar porque tiene que pasar y que si lo impiden, están dispuestos a morir; en ese momento aparece el General Uresti Gómez y le responde a Boyd diciéndole: “Está bien, tú vas a morir por nada y yo voy a morir defendiendo a mi país” y acto seguido se ordena abrir fuego e inicia la épica batalla.

A la mitad de la batalla y siempre al frente de sus hombres, el General Félix U. Gómez cae abatido y pierde la vida, de inmediato el Teniente Coronel Jesús Rivas toma el mando de las tropas mexicanas; el feroz combate tenía ya dos horas de intensa acción cuando cae herido de muerte el General Turnbull Boyd, asumiendo el mando el Capitán Morey, quien también pierde la vida en combate; después de tres horas de fragorosa batalla, las tropas americanas ya sin un líder al mando, anuncian su rendición. Esta acción de guerra le valió al General Félix U. Gómez ser reconocido como “El Héroe del Carrizal”.

La Expedición Punitiva duró casi un año, fueron once meses de ocupación de las tropas gringas en el Estado de Chihuahua; en ese período las tropas del General Pershing libraron nueve batallas en territorio chihuahuense, dos batallas fueron contra el Ejército Mexicano y siete batallas fueron contra las huestes de Pancho Villa y perdieron de todas… ¡todas!, no ganaron una sola batalla en suelo mexicano, a pesar de su tecnología y maquinaria bélica y a pesar de sus doce mil hombres.

 

Manita de puerco

 

Tras la Batalla del Carrizal, el Ejército Mexicano hizo prisioneros de guerra a 150 soldados americanos y con esto el Presidente Venustiano Carranza ejerció una fuerte presión al Gobierno de Estados Unidos; por una parte la Expedición Punitiva estaba causando un grave deterioro en la relación con Estados Unidos, por otro lado, Pershing no había ganado una sola batalla y ni siquiera tenía idea de donde estaba Pancho Villa, luego viene el incidente de Parral, en donde la jovencita Elisa Griensen, al frente de la población civil de Parral corren de ahí a los soldados americanos; en fin, un auténtico desastre para los estadounidenses.

Carranza le dice a Wilson que, si quieren volver a ver a sus soldados prisioneros, deberá abandonar territorio mexicano, de lo contrario, serán fusilados y entonces habrá guerra, y le dice que la otra opción es negociar la retirada por los prisioneros. En Washington, Wilson analiza la situación: políticamente sería muy costoso permitir que le fusilen a los prisioneros de guerra; por otra parte, Pershing no da una, perdió todas sus batallas y nunca dió con Pancho Villa; luego, la relación con México está a punto de quebrarse e irse a la guerra con nuestro país; y en el plano internacional, estaba a punto de romper relaciones con Alemania. A Wilson no le queda de otra y dobla las manos; Carranza le había hecho “manita de puerco” y acepta negociar.

Venustiano Carranza envía a Washington a una comisión negociadora y se firma un acuerdo mediante el cual Estados Unidos se compromete a desistir en la búsqueda de Pancho Villa y a retirar paulatinamente a sus tropas de territorio chihuahuense, de tal modo que para febrero de 1917 se complete el retiro total de tropas y equipamiento militar; por su parte, México se compromete a entregar sanos y salvos a todos los prisioneros estadounidenses y desistir de cualquier acción militar contra Estados Unidos. El acuerdo se cumplió al pie de la letra por ambas partes.

 

Fracaso de fracasos, Estados Unidos el hazmerreír internacional

 

Después de este estrepitoso y vergonzoso fracaso, el más grande de su historia militar, incluso más que Vietnam, la prensa no solo de Estados Unidos, sino de todo el mundo, se encargaron de burlarse, de humillar y de hacer trizas la reputación no solo del ejército gringo, sino también de su gobierno al publicar que habían invadido a México para terminar rindiéndose, publicando encabezados de burla por todos lados.

El Gobierno de Estados Unidos, por supuesto negó el fracaso y se limitó a decir que solo fue un ensayo de su armamento para la I Guerra Mundial

 

Datos interesantes

+ Después del fracaso en México, Pershing comandó con éxito las tropas de Estados Unidos en la I Guerra Mundial.

+ Entre los oficiales de Pershing en la Expedición Punitiva, venían dos Tenientes, George Patton, quien ya como general sería héroe de la II Guerra Mundial al expulsar a los nazis del norte de Africa y Dwight “Ike” Eisenhower, quien llegaría a ser General y Presidente de Estados Unidos.

+ De los ocho aviones del escuadrón aéreo de Pershing, siete se estrellaron y el otro le fue robado astutamente por gente de Pancho Villa al instalar una bandera estadounidense en tierra; el piloto al verla aterrizó confiado y ahí fue capturado y el avión lo utilizó Villa para espiar los movimientos de Pershing.

+ La Expedición Punitiva fue la última vez que el Ejército de Estados Unidos utilizó la caballería con fines militares.

+ Cuando le preguntaron a Pershing si sabía donde estaba Villa, respondió: “Villa estaba en todas partes y en ninguna, la verdad es que nunca supe donde estaba, pero siempre percibí su presencia, que nos vigilaba”

+ Al terminar de marcharse Pershing, Pancho Villa simplemente le dijo a su gente: “Ese mi Pershing, llegó como águila real y se fue como gallina mojada y desplumada”

Honores de Villa

+ En su honor, el dictador chino Mao Tse Tung le puso su nombre a una sección del Ejército Rojo de China.

+ En su honor, una brigada del Ejército Español que luchó contra Franco, llevó su nombre.

+ En su honor, un parque lleva su nombre, nada menos que en la ciudad de Columbus, Nuevo México.

+ En su honor, el Gobierno de la ciudad de Tucson, Arizona levantó una estatua suya en el centro de la ciudad.

+ En su honor, cientos de calles, colonias y escuelas en México, llevan su nombre.

+ En su honor, el Gobierno Mexicano declaró el 2023, como “Año de Pancho Villa”.

+ En su honor, la Academia Militar de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en West Point, Nueva York, incluyó en su plan de estudios una materia basada en sus estrategias y tácticas militares, así como sus conceptos del uso de la caballería en la guerra.

+ En su honor, el Bar Gurú en Oslo, Noruega popularizó “Los Viernes de Pancho Villa”, en donde ofrecía tacos, tequila y cerveza; se popularizó tanto, que hoy en la cultura popular de Noruega y en los antros ya se quedaron los viernes de Pancho Villa, o viernes de tacos, tequila y cerveza.

 

Fuentes Bibliográficas:

+ cultura.gob.mx

+ nationalarchives.gov

+ archivogeneraldelanacion.gob.mx

+ diplomaticosescritores.org

+ historiademexicobreve.com

+ sistemas.iibi.unam.mx

+ laverdadjuarez.com

+ museum2.utep.edu

+ es.wikipedia.org

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