El senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez continúa en su escaño mientras enfrenta señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con organizaciones criminales. El legislador, quien regresó al Senado en septiembre después de más de 100 días de ausencia, ha negado las acusaciones y sostiene que es inocente.
Desde su regreso, Inzunza ha recibido abrazos y muestras de respaldo de algunos de sus antiguos compañeros de Morena, pese a que actualmente ocupa su lugar como senador independiente. Entre quienes se acercaron a saludarlo estuvieron legisladores como Adán Augusto López, Gerardo Fernández Noroña y Lucía Trasviña, de acuerdo con reportes sobre su regreso al Pleno.
Al mismo tiempo, desde la oposición han aumentado los reclamos para que renuncie al fuero constitucional y enfrente las investigaciones sin esa protección. La senadora priista Paloma Sánchez lo confrontó en el Pleno y colocó carpetas con información sobre personas desaparecidas en Sinaloa junto a su escaño. Lilly Téllez también ha cuestionado públicamente su permanencia en el Senado.
El conflicto llegó nuevamente al Senado el 29 de septiembre, cuando una organización de abogados y la activista Vania Pérez acudieron para entregar más de 20 mil firmas con las que solicitan retirar el fuero a Inzunza. El ingreso del grupo fue inicialmente impedido, aunque posteriormente pudieron entrar y entregar la documentación a la Mesa Directiva.
Mientras continúan los reclamos políticos y las solicitudes para que se revise su situación jurídica, Inzunza permanece en el Senado y participa en las sesiones como legislador independiente. El senador ha rechazado tener vínculos con el narcotráfico y ha sostenido que los señalamientos en su contra forman parte de una ofensiva política.






