El Hospital Central Militar enfrenta una caída en el suministro de medicamentos y durante 2026 únicamente ha surtido el 56.46% de las recetas médicas, lo que significa que alrededor de cuatro de cada diez pacientes deben comprar sus medicinas con recursos propios. La situación fue documentada mediante registros oficiales de la Dirección General de Sanidad del Ejército Mexicano, en un contexto de reclamos por falta de insumos en los servicios públicos de salud.
Las cifras muestran un deterioro en el abastecimiento durante los últimos años. En 2023, el hospital surtió el 65.70% de las recetas; en 2024, el porcentaje bajó a 63.98%, mientras que en 2025 registró una recuperación hasta alcanzar 75.69%. Sin embargo, el indicador volvió a caer en 2026, hasta ubicarse en su nivel más bajo del periodo reportado.
El problema contrasta con el presupuesto destinado a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), cuya asignación global pasó de 119 mil millones de pesos en 2018 a más de 170 mil 753 millones en 2026. En el caso específico del Programa de Sanidad Militar, el presupuesto ejercido ascendió a aproximadamente 7 mil 798 millones de pesos en 2023, 8 mil 770 millones en 2024 y 9 mil 437 millones en 2025.
La falta de medicamentos también representa una carga económica y administrativa para los derechohabientes, quienes deben adquirir los productos en farmacias particulares y posteriormente solicitar el reembolso. El procedimiento requiere presentar recetas con sellos y firmas, facturas electrónicas, documentación médica y datos bancarios, entre otros requisitos. Una paciente entrevistada por El Universal aseguró que intentó recuperar el dinero en tres ocasiones sin conseguirlo.
A las dificultades de abastecimiento se suman cuestionamientos sobre la transparencia de las compras. Según la información publicada, la Sedena respondió que no localizó documentos relacionados con contratos de adquisición de medicamentos solicitados para los ejercicios de 2024, 2025 y 2026. Además, durante este año se habían registrado 34 quejas oficiales de derechohabientes por la situación, mientras trabajadores del sector salud mantienen protestas para exigir medicinas y mejores condiciones laborales.






