La analista política Denise Dresser acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de tergiversar su denuncia sobre la falta de medicamentos y de utilizar su caso para descalificarla durante la conferencia mañanera. La controversia comenzó después de que Dresser relatara que, tras someterse a una cirugía de cadera, su asistente recorrió 15 farmacias sin conseguir el medicamento que necesitaba, debido a restricciones relacionadas con su disponibilidad.
Durante su conferencia del lunes 12 de octubre, Sheinbaum hizo referencia a la publicación de Dresser y cuestionó que responsabilizara al Gobierno por no encontrar el producto en establecimientos privados. La mandataria señaló que las farmacias particulares pueden distribuir medicamentos con autorización de la Cofepris y sostuvo que esa situación no debía confundirse con los problemas de abasto que enfrentan los centros de salud y hospitales del IMSS.
La respuesta de Dresser llegó a través de sus redes sociales, donde afirmó que fue objeto de críticas y burlas durante la mañanera. La escritora sostuvo que la falta de medicamentos afecta tanto al sector público como al privado y rechazó que ambos funcionen como sistemas completamente separados. A su juicio, las dificultades para conseguir tratamientos terminan perjudicando a pacientes que necesitan recurrir a distintas opciones para surtir sus recetas.
Dresser también atribuyó parte del problema a decisiones sobre las compras consolidadas de medicamentos tomadas durante el sexenio anterior y a obstáculos regulatorios relacionados con Cofepris. Argumentó que las fallas en el suministro público pueden incrementar la demanda en farmacias privadas y reducir la disponibilidad para otros pacientes. Estas explicaciones corresponden a la postura expresada por la analista en medio del intercambio con la presidenta.
El enfrentamiento ocurre en medio de las protestas de trabajadores del IMSS, quienes han denunciado carencias de medicamentos y otras inconformidades laborales. Sheinbaum reconoció que existen problemas de proveedores y distribución dentro del instituto y afirmó que deben atenderse. Mientras la presidenta distinguió entre la situación de las farmacias privadas y la de los hospitales públicos, Dresser insistió en que el desabasto debe analizarse como un problema que repercute en pacientes de ambos sectores.






