Chihuahua no puede ni debe convertirse en Sinaloa, al considerar necesario mantener una postura firme contra la delincuencia en todo el estado, señaló la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, al ser cuestionada en relación a las mantas colocadas en Ciudad Juárez por parte del Partido Acción Nacional.
La mandataria estatal fue cuestionada sobre el anuncio que advierte sobre el riesgo de que Chihuahua siga el camino de Sinaloa. Ante ello, sostuvo que el mensaje no contiene ninguna mentira y representa una postura clara frente al crimen.
“Chihuahua no puede convertirse en Sinaloa y desde Chihuahua le ponemos una cruz al crimen”, afirmó la gobernadora, al señalar que esta posición debe extenderse a todo el territorio estatal y que la entidad no quiere ni va a convertirse en Sinaloa.
El pronunciamiento ocurre en medio de los señalamientos sobre la situación de seguridad en distintas regiones del país, por lo que la gobernadora insistió en la necesidad de mantener acciones para contener a la delincuencia y evitar que Chihuahua llegue a enfrentar condiciones similares a las que se viven en otras entidades.
Campos reiteró que el mensaje de “Cruz al crimen” refleja, desde su perspectiva, la determinación de Chihuahua de mantener una postura de rechazo a la violencia y de impedir que el estado sea identificado con escenarios de inseguridad como los que enfrenta Sinaloa.






