Aunque Carlos Slim es ampliamente reconocido por su liderazgo en las telecomunicaciones, el empresario también obtiene importantes ingresos del sector educativo a través de un modelo inmobiliario. Mediante Inmuebles Carso, es propietario de 21 campus universitarios que son utilizados por la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) y la Universidad del Valle de México (UVM), los cuales funcionan bajo contratos de arrendamiento de largo plazo.
A diferencia de lo que muchos creen, Slim no es dueño de las universidades, sino de los inmuebles donde estas operan. Este esquema le permite obtener rentas por los planteles distribuidos principalmente en la Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Veracruz y Durango, como parte de la estrategia de diversificación de Grupo Carso.
La relación entre el empresario y estas instituciones comenzó en 2006, cuando empresas de Carlos Slim adquirieron diversos inmuebles de UNITEC mediante un acuerdo de venta y arrendamiento a largo plazo, lo que impulsó la expansión de la infraestructura educativa sin que cambiara la operación académica de las universidades.
Con este modelo, el magnate mexicano mantiene presencia en un sector estratégico sin intervenir directamente en la administración educativa. La operación refleja cómo su grupo empresarial ha diversificado sus inversiones más allá de las telecomunicaciones, apostando también por el mercado inmobiliario vinculado a la educación superior.
El caso demuestra que el imperio empresarial de Carlos Slim continúa expandiéndose hacia distintos sectores de la economía, donde el negocio inmobiliario representa una fuente estable de ingresos gracias a contratos de largo plazo con instituciones educativas privadas.






