El 23 de septiembre de 1965, un grupo de jóvenes encabezado por los profesores Arturo Gámiz García y Pablo Gómez Ramírez intentó tomar el cuartel militar de Ciudad Madera, en Chihuahua, en un episodio que quedó registrado como una de las primeras acciones de la guerrilla contemporánea en México. A seis décadas de aquellos hechos, el asalto permanece como uno de los acontecimientos más relevantes de la historia política y social del estado.
El Grupo Popular Guerrillero estaba integrado por campesinos, maestros, estudiantes y dirigentes vinculados con movimientos agrarios. Antes de recurrir a las armas, sus integrantes habían participado en movilizaciones relacionadas con el reparto de tierras y en denuncias contra abusos de caciques y autoridades locales. El Archivo General de la Nación señala que el grupo fue fundado en Chihuahua en 1964 y que posteriormente decidió atacar la instalación militar de Madera.
La madrugada del 23 de septiembre, alrededor de una treintena de integrantes habían sido contemplados en los planes generales, pero únicamente un grupo de aproximadamente 13 personas concretó el ataque. Su objetivo era sorprender a los militares y apoderarse de armamento. En el cuartel se encontraban alrededor de 125 elementos del Ejército, de acuerdo con documentos históricos y estudios sobre el episodio.
El enfrentamiento terminó con la muerte de ocho integrantes del grupo armado, entre ellos Arturo Gámiz, Pablo Gómez, Salomón Gaytán, Emilio Gámiz, Miguel Quiñones, Antonio Scobell, Oscar Sandoval y Rafael Martínez Valdivia. También murieron militares durante el enfrentamiento, aunque las fuentes consultadas presentan diferencias en el número de bajas. Cinco de los guerrilleros lograron sobrevivir y posteriormente continuaron vinculados con la lucha armada.
El asalto al cuartel de Madera tuvo repercusiones que trascendieron aquella madrugada y se convirtió en un referente para posteriores movimientos armados en México. El Archivo General de la Nación señala que el episodio sirvió posteriormente como antecedente para la Liga Comunista 23 de Septiembre, cuyo órgano de difusión adoptó precisamente el nombre de *Madera*. A 60 años del ataque, el acontecimiento continúa formando parte de la memoria histórica de Chihuahua y de los debates sobre los conflictos agrarios, la represión y la lucha política de la década de 1960.






