La falta de medicamentos, materiales de curación, equipos médicos y personal suficiente mantiene la inconformidad entre trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quienes denuncian que estas carencias dificultan la atención de los derechohabientes. Las protestas se han extendido a distintas regiones del país, con exigencias para mejorar las condiciones laborales, garantizar el abasto de insumos y revisar los salarios del personal de salud.
En Ciudad Juárez, la enfermera María Guadalupe Anaya Cortinas, adscrita a la Unidad de Medicina Familiar número 47, señaló que en su centro de trabajo han faltado medicamentos como loratadina, orfenadrina inyectable, metformina y loperamida. Explicó que el desabasto varía entre unidades médicas y que la falta de equipos para diagnóstico, así como la ausencia de trabajadores para cubrir incapacidades, incrementa la carga de trabajo.
La trabajadora también denunció que, ante la falta de materiales, algunos empleados terminan comprando insumos con su propio dinero para cumplir sus funciones. Entre los artículos mencionados se encuentran tiras para medir la glucosa, baumanómetros y materiales utilizados en la atención de pacientes. A su juicio, estas condiciones reducen el tiempo disponible para cada consulta y complican la prestación de los servicios médicos.
Las carencias también han sido reconocidas en revisiones realizadas por el propio instituto. Al 16 de octubre, la estrategia “Escucha Activa, Piso por Piso” había visitado 166 de los 277 hospitales contemplados y registrado 7 mil 474 necesidades, de las cuales 3 mil 122 fueron clasificadas como de alta prioridad. Los reportes incluyen requerimientos de monitores, camillas, bombas de infusión, agujas, jeringas, mobiliario, infraestructura y personal médico y de enfermería.
Las denuncias se producen en medio de las movilizaciones de trabajadores del IMSS, quienes exigen mejoras salariales, mayor contratación de personal y soluciones al desabasto. Mientras las autoridades federales reconocen que existen pendientes que deben atenderse, los empleados demandan que el diagnóstico se traduzca en acciones concretas para mejorar las condiciones en hospitales y clínicas, así como la calidad de la atención para millones de derechohabientes.






