Una cajera de un supermercado en Cantabria, España, enfrenta un proceso judicial luego de ser acusada de apropiarse de aproximadamente 333 mil 800 euros, equivalentes a unos 6.7 millones de pesos mexicanos, durante un periodo de dos años. De acuerdo con la investigación, la empleada habría realizado la operación ilegal en 1,160 ocasiones antes de que el supermercado detectara el patrón.
Según la información del caso, la trabajadora aprovechaba el funcionamiento de las cajas del establecimiento para quedarse con pagos realizados en efectivo. Cuando atendía la segunda línea de cobro y el cliente pagaba menos de 400 euros, presuntamente desconectaba el punto de venta para evitar que el comprobante quedara registrado en el sistema.
La maniobra se repitió durante dos años y finalmente fue detectada por la responsable de las aplicaciones informáticas del supermercado. La empleada utilizaba siempre su propia credencial para identificar las operaciones, lo que permitió encontrar varios comprobantes que permanecían abiertos y posteriormente establecer un patrón que se repetía principalmente a primera y última hora del día.
Después de detectar las irregularidades, la empresa realizó un seguimiento durante dos días mediante las cámaras de seguridad. La trabajadora fue despedida al día siguiente de que se confirmara el procedimiento y, según la información del caso, en ese momento llevaba 845 euros. Posteriormente habría devuelto 2 mil euros de la cantidad sustraída.
La Fiscalía considera que los hechos podrían constituir un delito continuado de apropiación indebida agravada y solicita tres años de prisión, una multa de 4 mil 500 euros y la devolución del dinero. El supermercado, por su parte, pide una pena de 10 años de cárcel, una multa de 288 mil euros y una indemnización de 331 mil 750 euros. El caso será analizado por la Audiencia Provincial de Cantabria el 1 de octubre, donde las partes podrían alcanzar un acuerdo o avanzar hacia un juicio oral.






