El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, encendió los focos amarillos en el campo chihuahuense al reconocer que el picudo está pegando con fuerza en los cultivos de chile de la región centro-sur del estado, donde la plaga se vuelve más agresiva conforme avanza la temporada, obligando a los productores a vivir con la calculadora en la mano para medir cuánto se pierde y cuánto se alcanza a rescatar.
«Conforme va avanzando la temporada se va acentuando todavía más», admitió el funcionario, quien dejó claro que en materia sanitaria la única carta que realmente funciona es adelantarse al problema, porque cuando la plaga ya se desbordó, lo único que queda es lamentar las pérdidas.
Parada Muñoz precisó que la mayor incidencia se concentra en el centro-sur de la entidad, mientras que en el noroeste, donde también se siembra chile, la situación todavía no alcanza los mismos niveles, aunque nadie canta victoria.
El panorama se complica porque no se trata de un solo enemigo: las condiciones climáticas de este ciclo han detonado la aparición de distintas plagas que tienen al sector en jaque, desde el picudo hasta el gusano barrenador del ganado y el escarabajo descortezador que sigue royendo la Sierra.
Frente a ese escenario, el Gobierno del Estado apuesta por fortalecer a los organismos de sanidad vegetal, pecuaria y forestal, con recursos orientados a la prevención y con el reparto de material para el combate, aunque el secretario fue claro en que los productores no pueden soltar la guardia, sobre todo porque el picudo viaja de una región a otra en cuanto se mueven productos y materiales agrícolas, y el objetivo es que no se cuele hasta las zonas chileras que todavía respiran tranquilas.






