Las lluvias de agosto les cayeron encima sin avisar y dejaron varias viviendas de Babícora de Conoachi, en Temósachic, con el techo a medias y las paredes resentidas, pero la respuesta no tardó en llegar: la Secretaría General de Gobierno, por medio de la Coordinación Estatal de Protección Civil, se plantó en la comunidad y entregó apoyos emergentes y material de construcción a 11 familias que vieron cómo el agua les entró hasta la sala.
El personal operativo repartió blocks, láminas, cemento, bases, colchones, polines, cobijas y paquetes de limpieza, en una movilización que busca que estas familias puedan volver a dormir tranquilas y empezar a reparar lo que el temporal les arrebató.
La dotación, proveniente del Fideicomiso de Desastres Naturales, forma parte de la estrategia permanente con la que el Gobierno del Estado atiende a las poblaciones más vulnerables, esas que cada temporada de lluvias quedan expuestas a la furia del clima.
Mientras tanto, la CEPC mantiene los ojos puestos en los pronósticos y hace un llamado a la población a mantenerse informada solo por canales oficiales y a marcar el 9-1-1 ante cualquier emergencia, porque en la sierra el cielo puede despejarse en un rato, pero las consecuencias de un aguacero se sienten por semanas.






