El rey Carlos III dejó claro que el regreso del príncipe Enrique y Meghan Markle al Reino Unido no representa su reincorporación a las actividades oficiales de la monarquía. En una comunicación dirigida a altos funcionarios británicos, el monarca confirmó que los duques de Sussex continuarán como miembros no activos de la familia real y no retomarán funciones en representación de la Corona.
La aclaración se produjo después de que Enrique y Meghan regresaran al país junto con sus hijos, tras aproximadamente seis años de vivir en Estados Unidos. La pareja dejó sus responsabilidades oficiales en 2020 y, aunque conserva sus títulos de duque y duquesa de Sussex, seguirá sin utilizar públicamente el tratamiento de Su Alteza Real, que permanece suspendido.
El mensaje del monarca también establece que cualquier actividad filantrópica o benéfica que desarrollen Enrique y Meghan será realizada a título privado y no como parte de las funciones de la familia real. De igual manera, sus asuntos personales y comerciales continuarán siendo gestionados de manera independiente de la Casa Real británica.
Uno de los puntos más delicados es el relacionado con la seguridad de la pareja. La comunicación señala que las decisiones operativas sobre su protección corresponden a las autoridades competentes, un asunto especialmente sensible debido a la disputa que Enrique ha mantenido con el Gobierno británico sobre la protección policial financiada con recursos públicos.
Con esta postura, Carlos III busca evitar especulaciones sobre una posible vuelta de los duques de Sussex a la primera línea de la monarquía. Su regreso al Reino Unido no modifica el acuerdo alcanzado tras su salida de las funciones oficiales y mantiene claramente diferenciadas sus actividades privadas de las responsabilidades de los miembros activos de la familia real británica.






