Aunque la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) presume una reducción de homicidios respecto al año pasado, agosto cerró en Chihuahua con 26 personas asesinadas, una cifra que, lejos de representar un resultado positivo, rebasa la propia meta planteada por las autoridades para mantener este delito por debajo de los 25 casos mensuales.
El director de la DSPM, Julio César Salas González, informó que durante agosto se contabilizaron 26 homicidios en el municipio, 21 menos que en el mismo periodo del año anterior. La corporación tomó esta disminución como un indicador favorable; sin embargo, el dato también evidencia que el objetivo de cerrar los meses con menos de 25 asesinatos no fue alcanzado.
En términos simples, la meta era no llegar a 25 homicidios y el resultado terminó siendo de 26. Es decir, el indicador quedó un caso por encima del límite establecido por la propia estrategia de seguridad municipal.
La cifra también vuelve cuestionable el discurso de mejora cuando el resultado sigue representando más de dos docenas de personas asesinadas en un solo mes en la capital del estado. Una reducción estadística frente a un periodo anterior no convierte automáticamente el resultado en positivo, particularmente cuando se trata de un delito de alto impacto como el homicidio.
De los 26 homicidios registrados durante agosto, 10 fueron cometidos con armas de fuego, mientras que el resto estuvieron relacionados con otros mecanismos de agresión, entre ellos riñas y armas blancas.
Salas González también hizo referencia a las detenciones relacionadas con algunos de estos hechos y a la coordinación con otras autoridades para la investigación de los casos. No obstante, la existencia de detenciones posteriores a los homicidios no modifica el número de víctimas ni el incumplimiento de la meta mensual.
El balance de agosto deja, por lo tanto, dos lecturas distintas: por un lado, existe una reducción respecto al año anterior; por otro, la ciudad no consiguió mantenerse por debajo del objetivo de 25 homicidios mensuales.
Presentar únicamente la disminución como un logro corre el riesgo de reducir el problema a una comparación estadística. Para las familias de las 26 personas asesinadas, la cifra difícilmente puede interpretarse como una mejora: son 26 homicidios que ocurrieron en un solo mes y uno más de los que las propias autoridades se habían propuesto como límite.
Así, agosto no termina como un mes que haya cumplido la meta de seguridad, sino como otro periodo en el que la violencia homicida permanece por encima del objetivo establecido por la administración municipal.






