El fenómeno de las ‘tradwives’, mujeres que muestran en redes sociales una vida centrada en el hogar, la cocina y los roles tradicionales dentro del matrimonio, comienza a enfrentar una etapa de cuestionamientos. Algunas de las principales influencers asociadas con esta tendencia han empezado a rechazar públicamente la etiqueta, después de haber construido importantes audiencias y negocios alrededor de esa imagen.
Uno de los casos más llamativos es el de Nara Smith, quien recientemente pidió que dejaran de llamarla ‘tradwife’. La influencer sostiene que es una madre trabajadora y que su contenido se concentra principalmente en su gusto por cocinar, aunque su estética y la forma en que presenta su vida familiar contribuyeron a convertirla en uno de los rostros más reconocidos de esta tendencia.
El fenómeno también alcanzó a figuras como Hannah Neeleman, conocida como Ballerina Farm, y la española Roro, quienes han sido relacionadas con este estilo de contenido. Sin embargo, detrás de la imagen de amas de casa dedicadas exclusivamente al hogar existen mujeres que también desarrollan negocios, marcas y actividades comerciales, lo que ha generado críticas sobre la aparente contradicción entre el mensaje que proyectan y la realidad de sus propias carreras.
Las ‘tradwives’ ganaron popularidad especialmente después de la pandemia, en un contexto de cansancio y desencanto con la llamada cultura ‘girlboss’, que promovía el éxito profesional femenino como ideal. Para algunas mujeres jóvenes, la imagen de una vida doméstica tranquila, con tiempo para cocinar y cuidar de la familia, funcionó como una especie de escape frente a la presión laboral y la incertidumbre económica.
Aunque algunas de sus principales representantes parecen tomar distancia del término, la tendencia no ha desaparecido de internet. Nuevas creadoras continúan adoptando esta estética y convirtiéndola en contenido viral, mientras permanece el debate sobre si se trata de una elección personal, una estrategia comercial o una representación idealizada de la vida doméstica.






