Lo que comenzó como el éxito arrollador de KPop Demon Hunters terminó convirtiéndose en un problema legal para Netflix. La banda estadounidense de metal cristiano Demon Hunter, formada en 2000, presentó una demanda contra la plataforma y la promotora AEG Presents, al considerar que el uso del nombre de la exitosa producción genera confusión y afecta directamente una marca que el grupo ha utilizado durante años en música, mercancía y presentaciones en vivo. La controversia cobró todavía más fuerza con el anuncio de una gira basada en la película, pues el grupo sostiene que Netflix está entrando en terrenos comerciales donde su nombre ya tiene presencia.
Y aquí viene lo curioso: Demon Hunter asegura que la confusión no es solamente una preocupación de abogados. Como parte de sus argumentos, la banda menciona el caso de una persona que habría gastado 500 dólares en boletos para uno de sus conciertos creyendo que se trataba de un espectáculo relacionado con KPop Demon Hunters. También aseguran que productores de televisión y usuarios de redes sociales han confundido a la agrupación con el proyecto de Netflix. La banda sostiene que la enorme popularidad de la película y su música está desplazando el reconocimiento que durante más de dos décadas construyeron alrededor de su nombre.
Ahora la pelea queda en manos de los tribunales, porque Demon Hunter busca que Netflix deje de utilizar la denominación KPop Demon Hunters en determinadas actividades relacionadas con música, presentaciones en vivo y mercancía, además de reclamar una compensación económica. Netflix y AEG Presents no habían respondido públicamente a la demanda al momento de los reportes. Y aunque para muchos pueda parecer exagerado demandar por la coincidencia de dos nombres, el fondo del asunto está en algo mucho más serio para cualquier artista: proteger una marca construida durante años. Netflix convirtió el nombre en un fenómeno mundial; ahora tendrá que defender ante un juez hasta dónde llega su derecho a explotarlo comercialmente.






