Con siete homicidios registrados en los primeros días de agosto, el director de la Policía Municipal, Julio Salas, presume una tendencia favorable en Chihuahua capital; sin embargo, el dato resulta insuficiente para echar las campanas al vuelo, especialmente porque en meses anteriores también se arrancó con cifras cercanas o incluso por debajo de la meta y posteriormente la violencia terminó disparándose.
El comisario destacó una reducción del 33 por ciento en homicidios durante los primeros 10 días de agosto respecto al mismo periodo de 2025, además de disminuciones en distintos delitos. No obstante, el comportamiento de la violencia no se define por los primeros días del mes, sino por cómo termina.
El antecedente reciente debería llamar a la prudencia: empezar con pocos homicidios no garantiza cerrar con buenos números. De hecho, la propia corporación ha enfrentado meses en los que el panorama inicial parecía favorable y terminó revirtiéndose.
Por ello, más que minimizar siete homicidios como un indicador positivo, el dato debería servir para reforzar la estrategia y evitar que la tendencia vuelva a cambiar. Siete personas asesinadas siguen siendo siete familias afectadas, y la meta tendría que ser reducir de manera sostenida la violencia, no presumir cifras parciales antes de que termine el mes.






