Noticias Chihuahua:
La final dejó emociones para todos los gustos. Unos terminaron con el sabor amargo de la derrota y otros celebraron un triunfo que quedará para la historia, pero lo que difícilmente puede discutirse es el trabajo que mostró la Selección Mexicana bajo el mando de Javier Aguirre. El llamado «Vasco» ha demostrado una mentalidad distinta, alejada del pesimismo que durante años ha rodeado al representativo nacional. Más allá del resultado, el mensaje fue claro: el futbol también se construye con carácter, esfuerzo y determinación. Así es este deporte, siempre habrá un ganador y un perdedor, pero el desempeño del equipo dejó una sensación diferente para la afición mexicana.
Y mientras las cámaras seguían cada detalle del encuentro, hubo un rostro chihuahuense que no pasó desapercibido. La regidora Isela Martínez apareció junto a su familia en una de las zonas privilegiadas del estadio, imagen que fue captada por la televisión nacional y que seguramente dará pie a toda clase de comentarios. No faltarán quienes cuestionen el costo del boleto, quienes hablen de privilegios o de incongruencias con el discurso de igualdad, mientras otros aprovecharán para preguntarle cuándo pondrá el mismo entusiasmo en atender los pendientes de la capital. Entre ellos, el reclamo de impulsar la solución al nuevo relleno sanitario prometido desde hace seis años para los chihuahuenses. Por lo pronto, el viaje relámpago terminó y habrá que esperar que este lunes la actividad regrese a la agenda pública y al trabajo por la ciudad.
La derrota de México ante Inglaterra ayer dolió, pero no puede servir de cortina de humo. Mientras el país discute el partido, persisten acusaciones graves del gobierno de Estados Unidos contra políticos mexicanos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
El caso más emblemático es el del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por la fiscalía de Nueva York de alianzas con Los Chapitos del Cártel de Sinaloa a cambio de apoyo electoral. Rocha pidió licencia el 2 de mayo de 2026 y su paradero ha generado incertidumbre, aunque reportes indican que se encuentra todavía en Sinaloa.
La Fiscalía General de la República (FGR) lo tiene ubicado y compareció en Culiacán a finales de mayo, pero las investigaciones avanzan con lentitud. Este tipo de señalamientos no son nuevos, pero ponen en evidencia la profundidad de la infiltración que, según Washington, llega a niveles estatales.
No se trata solo de un gobernador con licencia: es un recordatorio de que la narcopolítica sigue siendo un problema estructural. La derrota futbolera pasa; la impunidad y los vínculos con el crimen organizado, no. México necesita respuestas claras, no distracciones.






