Argumentó que en los últimos ocho años el promedio diario de delitos de alto impacto pasó de 969.4 incidentes en 2018 a 518.2 en lo que va del año, lo que representa una caída del 47 %.
Dentro de ese conjunto de delitos, las bajas más notables correspondieron a secuestro extorsivo, con una reducción del 58.4 %, y a robo a negocio con violencia, con una disminución del 57 %.
Por otro lado, la extorsión registró un aumento, lo que llevó al gobierno federal a ubicarla como la excepción dentro de los delitos de alto impacto que sí mostraron una tendencia descendente.
El gobierno federal había presentado previamente una iniciativa para perseguir la extorsión de oficio, con el fin de liberar a las víctimas de la carga de denunciar y permitir que el Estado asumiera la investigación