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CHIHUAHUA, CHIHUAHUA.- En Villa Juárez, al sur de ciudad Chihuahua, sujetos armados le dispararon setenta y cinco veces a dos expolicías estatales que viajaban a bordo de un carro BMW gris cuyo blindaje, si bien los protegió de morir, no impidió que varias balas traspasaran, por lo que, heridos, fueron trasladados a un hospital privado.
Reportes preliminares establecen que, durante la tarde de este martes 14 de febrero, los exoficiales circulaban entre las calles 17ª y Porfirio Díaz, cuando varios sicarios que viajaban en una camioneta Ford Expedition negra intentaron acribillarlos. Sin embargo, lograron huir y se detuvieron en el estacionamiento del supermercado Alsuper ubicado entre el periférico Francisco R. Almada y avenida Nueva España.
Una vez estacionados, bajaron del vehículo, cuyo exterior presentaba numerosos impactos de bala, y solicitaron auxilio, pues ambos sangraban de las heridas. Al cabo de unos minutos fueron llevados a la Clínica Américas, ubicada en la calle 38ª, en la colonia Dale, para después acudir a otro centro de salud y recibir mejor atención médica.
Agentes policiales descubrieron y aseguraron en el lugar del ataque sesenta casquillos percutidos calibre .223 milímetros y quince casquillos calibre .40 milímetros. Además, los disparos dañaron un carro Kia que se encontraba en los alrededores.
Horas después, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) localizaron en la colonia 11 de febrero, en el cruce de las calles 30 y Mexicali, la Ford Expedition en donde, se presume, viajaban los responsables. Poseía manchas de sangre en el interior y, al estar abandonada, se presume que sus tripulantes escaparon al municipio de Cuauhtémoc. Mientras tanto, la camioneta fue confiscada.
El titular de la SSPE, Gilberto Loya Chávez, conjeturó que los crecientes ataques contra policías representan una reacción de la delincuencia organizada a los operativos de revisión, las investigaciones y renovación de personal que en días recientes la autoridad ha llevado a cabo en los once Centros de Reinserción Social (CERESO) de Chihuahua.
Dijo: «Estamos viendo qué tan relacionado pudiera estar [con] esto que estamos haciendo tanto en los CERESO como [con] lo que estamos haciendo en otras actuaciones que tiene la Policía del Estado. Nosotros vemos como una reacción ante este tipo de acciones que estamos realizando […]. Es normal que haya una radicalización».








