Durante 2025, el gobierno del estado enfrentó un escenario marcado por retos simultáneos en materia de seguridad, campo y finanzas públicas. Desde los primeros meses del año, autoridades estatales reconocieron que la sequía continuaría afectando de manera severa al sector agrícola, con impactos directos en la producción y en la economía rural.
La Secretaría de Desarrollo Rural informó sobre apoyos emergentes y proyectos de infraestructura hídrica en coordinación con la federación, ante un panorama que mantiene en riesgo la viabilidad del campo chihuahuense. Productores de distintas regiones expresaron preocupación por la falta de agua y la incertidumbre sobre la llegada oportuna de los recursos.
En materia de seguridad, las cifras de homicidios dolosos colocaron al estado entre los más afectados del país durante los primeros meses del año. La Secretaría de Seguridad Pública Estatal anunció estrategias de contención, mientras la población demandó resultados visibles ante el incremento de hechos violentos.
Durante el verano, el gobierno estatal reconoció la labor de mujeres brigadistas forestales que participaron en el combate de incendios, destacando su papel en la protección de los recursos naturales. El gesto fue recibido como un acto de visibilización, aunque persistieron demandas de mejores condiciones laborales.
Hacia el cierre del año, autoridades estatales avanzaron en la planeación del presupuesto 2026, con énfasis en salud, seguridad, educación e infraestructura. Asimismo, se retomó el diálogo con productores a través del Programa Especial de Energía para el Campo, en un intento por atender las necesidades más urgentes del sector rural.






