El legendario actor de voz detrás de Optimus Prime dejó su huella en otra de las franquicias más reconocidas de la ciencia ficción con un sonido que terminó convirtiéndose en la firma de los Yautja.
Peter Cullen es una de esas voces que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones. Aunque para millones de aficionados es, ante todo, la voz oficial de Optimus Prime en Transformers, su trayectoria incluye una participación mucho más peculiar que terminó inmortalizándolo dentro de otra popular franquicia de ciencia ficción: Depredador.
Y es que Cullen fue quien realizó el característico sonido de respiración y gruñido utilizado por el Depredador, uno de los elementos sonoros más reconocibles de los Yautja.
El peculiar efecto puede escucharse en la cinta original de Predator, estrenada en 1987 y protagonizada por Arnold Schwarzenegger. A diferencia de un diálogo convencional, aquella interpretación exigió que Cullen utilizara su propia voz para producir sonidos ásperos, guturales y animales que ayudaran a construir la presencia de una criatura que, durante buena parte de la película, permanece oculta.
El resultado fue tan efectivo que aquel sonido terminó convirtiéndose prácticamente en una firma auditiva de los Depredadores y ha acompañado a los Yautja en sus posteriores apariciones en cine, televisión, videojuegos y otros productos de la franquicia.
La anécdota resulta todavía más curiosa cuando se recuerda que Cullen ya era una voz reconocida en la industria y posteriormente se convertiría en la interpretación definitiva de Optimus Prime, el líder de los Autobots.
Así, la misma persona que dio voz a uno de los héroes más emblemáticos de la cultura pop también ayudó a definir, prácticamente sin palabras, a uno de sus cazadores alienígenas más famosos.
Y aunque muchos aficionados podrían no reconocer inmediatamente su nombre, basta escuchar ese peculiar gruñido del Depredador para recordar que Peter Cullen dejó una huella sonora mucho más amplia de lo que parece.
Una voz para Optimus Prime, un rugido para un Yautja y, en ambos casos, una interpretación que terminó pasando a la historia de la cultura pop.






