El Mundial 2026 quedó envuelto en una nueva polémica luego de que el Grupo de Copenhague, organismo especializado en monitorear la integridad de las apuestas deportivas, detectara alertas en siete partidos disputados durante el torneo. Entre los encuentros señalados figura el duelo inaugural entre México y Sudáfrica, lo que generó preocupación sobre posibles irregularidades relacionadas con el mercado de apuestas.
De acuerdo con el informe, las alertas fueron clasificadas en un sistema de semáforo que va de verde a rojo, según el nivel de riesgo detectado. Sin embargo, los especialistas aclararon que una alerta no significa que exista un amaño comprobado, sino que se identificaron movimientos inusuales en las apuestas que ameritan una revisión más detallada. Además del encuentro de México, otros seis partidos también quedaron bajo observación por circunstancias similares.
La FIFA informó que, hasta el momento, no ha encontrado evidencia de manipulación de partidos y aseguró que mantiene activos sus mecanismos de vigilancia junto con empresas especializadas en integridad deportiva. El organismo reiteró que cualquier investigación deberá sustentarse con pruebas antes de emitir conclusiones o aplicar sanciones.
El informe también señala que el volumen de dinero apostado durante el Mundial prácticamente duplicó el registrado en Qatar 2022, lo que incrementa el riesgo de detectar patrones atípicos. Mientras las autoridades deportivas analizan la información, ninguno de los partidos observados ha sido declarado irregular ni existe una resolución oficial que confirme un caso de amaño, por lo que las investigaciones continúan abiertas.






