Noticias Chihuahua:
Mientras los contingentes de la UNAM, UAM e IPN salían a las calles del centro de la CDMX, entre muros la Cámara de Diputados, encabezada por Morena, dio el paso final para la permanencia de las Fuerzas Armadas hasta el 2028.
Estudiantes y organizaciones civiles convocaron a la movilización, mientras en el Pleno de San Lázaro se esperaba la votación y aprobación de la iniciativa que formaliza la presencia del Ejército y Marina en las calles.
No más de 2 mil asistentes llegaron al Zócalo. En el vacío quedaron ahogados los reclamos: “Los pueblos indígenas resistiremos en la lucha en contra de los megaproyectos que saquean nuestras tierras…”, dígase Tren Maya.
En pleno día “De la Raza”, el Congreso Nacional Indígena protestó contra la militarización “que asesina a nuestras familias”, pero sus reclamos fueron acallados con la repetida consigna de “¡Presidenta” “¡Presidenta”!.
El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo festinó la poca asistencia y la peor consistencia de los manifestantes, justo cuando en el Congreso se consumaba el último paso: 339 votos a favor, 155 en contra, 2 abstenciones.
Morena, la mayoría del PRI, PVEM, PT Y cuatro legisladores del PRD dieron ese aval con sabor a traición. La consigna que los llevó al poder fue así aplastada, por los partidos que ahora se autoproclaman “de izquierda socialista”,
Los mismos que en el 2017 salieron a las calles con pancartas de “No a la Militarización”, este miércoles 12 de octubre tomaron la tribuna para festejar este increíble “cambio de opinión” que vino desde las alturas del Ejecutivo Federal.
Al centro de la foto, en esta nueva toma de tribuna, pero a la inversa, el dueño sempiterno del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, el único que lleva un férreo control partidista desde hace más de 20 años… y claro, Ignacio “Nacho” Mier.
Los primeros reproches reales de la Sociedad Civil a la 4T: ““Mientras AMLO habla de la República amorosa, los datos revelan que vivimos en la República temerosa” y así, entró la tarde-noche, sin ninguna repercusión. Voluntades dobladas.
“Mucha militarización y poca educación”, el reproche que resonó en las paredes del viejo centro de la Ciudad de México, testigo mudo de como también fue doblada la voluntad de los indígenas por los españoles.
Por toda respuesta a los reclamos, el presidente Andrés Manuel López Obrador ocupó su “mañanera” para “destapar” más de 40 “corcholatas” de aspirantes a la presidencia de la República, de la oposición, con una sonrisa burlona.






