El Servicio de Administración Tributaria (SAT) canceló la posibilidad de emitir facturas a 2,204 empresas comercializadoras de combustible durante el actual sexenio, luego de detectar incumplimientos de obligaciones fiscales y operaciones relacionadas con la emisión de comprobantes por combustible que presuntamente no era transportado ni comercializado realmente.
De acuerdo con la información presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, a estas empresas también se les canceló su Registro Federal de Contribuyentes (RFC). La medida afecta a compañías que, según las autoridades, operaban como factureras, al generar comprobantes fiscales por ventas de gasolina o diésel sin que existiera necesariamente el traslado o comercialización del producto.
La presidenta explicó que el SAT mantiene acciones permanentes contra este tipo de esquemas, debido a que la facturación falsa constituye un delito y no se limita al sector de los combustibles. La autoridad fiscal busca identificar empresas que utilizan comprobantes para simular operaciones comerciales que en realidad no se llevaron a cabo.
Como parte de las acciones contra las irregularidades relacionadas con el contrabando de combustibles, también fueron revocados 63 permisos de agentes aduanales, además de retirarse autorizaciones a algunos recintos fiscales que incumplieron con las disposiciones correspondientes.
El SAT mantiene así una estrategia de vigilancia sobre las operaciones vinculadas con combustibles, facturación y comercio exterior, mientras el gobierno federal reconoce que las llamadas empresas factureras continúan representando un problema que requiere acciones permanentes de fiscalización.






