El robo de dinero en efectivo y criptomonedas es una de las principales líneas de investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para determinar el posible móvil del asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, su esposa Ana Paula, su hija Sofía y Aleyda Romero, ocurrido el pasado 1 de septiembre en Atizapán de Zaragoza.
La investigación tomó esta dirección a partir de las primeras declaraciones de Diego Sebastián Rosen Ferlini, de 51 años y socio de Meléndez, así como de Gerardo Cisneros Bejarano, de 52 años, quien se desempeñaba como su chofer. Ambos fueron detenidos en la Ciudad de México y permanecen ante el Ministerio Público por los delitos de cohecho y resistencia; hasta el momento de la información publicada, no se les había cumplimentado una orden de aprehensión por el multihomicidio.
La relación empresarial entre Rosen Ferlini y Jonathan Meléndez forma parte de las diligencias. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que uno de los detenidos era socio de la víctima y que presuntamente habría utilizado esa relación de confianza para ingresar al domicilio. Además, el vehículo en el que se trasladaron los detenidos fue localizado en Tecámac, como parte de los elementos considerados dentro de la investigación.
El ataque ocurrió la tarde del 1 de septiembre, entre las 17:20 y las 19:40 horas, en una vivienda del fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda. Jonathan Meléndez y Ana Paula fueron encontrados con las manos atadas y heridas de arma de fuego, mientras que Sofía y Aleyda también fueron localizadas sin vida. En el inmueble también fue encontrado muerto el perro de la familia.
Mientras la Fiscalía del Estado de México continúa con las investigaciones, el hijo de seis años de Jonathan y Ana Paula permanece bajo resguardo de familiares. El menor fue localizado con vida y sin lesiones dentro de una recámara y, por razones de protección, hasta ahora no ha sido entrevistado por las autoridades. La investigación busca establecer si el dinero en efectivo y las criptomonedas fueron realmente el motivo del ataque y determinar la responsabilidad de los detenidos.






