Liam Payne, exintegrante de One Direction, pasó sus últimas horas en medio del consumo de alcohol, un ambiente de desorden y una discusión por un pago que nunca se concretó, según revelan los testimonios judiciales de dos trabajadoras sexuales que estuvieron con él el día de su muerte en Buenos Aires.
Las declaraciones, que permanecieron bajo reserva durante casi dos años y fueron difundidas recientemente, indican que las mujeres llegaron al hotel CasaSur Palermo tras ser contactadas por el cantante, quien les habría ofrecido cinco mil dólares por acompañarlo. En sus relatos describieron una habitación con indicios de consumo de sustancias, bebidas alcohólicas y un comportamiento que pasó de la aparente calma a episodios de enojo cuando intentó realizar una transferencia bancaria que no pudo completar.
De acuerdo con los testimonios, Payne incluso rompió un reloj de lujo durante la discusión y les pidió ayuda para conseguir drogas, solicitud que ellas aseguraron haber rechazado. Antes de que abandonaran el hotel, una de las mujeres afirmó que el artista se disculpó de rodillas por lo ocurrido y les pidió que no se fueran. Ellas se retiraron poco antes de las cuatro de la tarde.
Poco más de una hora después, el cantante de 31 años cayó desde el balcón de su habitación y murió a consecuencia de las lesiones sufridas. La investigación en Argentina continúa abierta y aún hay personas procesadas por presunto suministro de estupefacientes al artista, mientras las autoridades siguen integrando pruebas para esclarecer por completo las circunstancias de su fallecimiento.






