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Defensor hoy de una causa que antes combatió con brutal severidad (toda su vida fue priista hasta que Enrique Peña Nieto persiguió a su jefe, promotor y mentor, el corrupto y encarcelado ex gobernador Mario Marín), el candidato de Morena al gobierno del estado de Puebla, Alejandro Armenta Mier -como buen camaleón que cambia de color según su circunstancia-, dice que es un fiel seguidor y defensor de los programas y propuestas de quien antes fuera blanco de sus críticas, Andrés Manuel López Obrador, y que llegará al gobierno de la entidad para resolver TODAS las necesidades de su población.

Cortado con la misma tijera con la que el “Gober Precioso” moldeara las vidas y trayectorias políticas de Javier López Zavala, ex candidato a gobernador (también en la cárcel por ladrón) y de Javier García Ramírez, ex secretario de Desarrollo Urbano y Obra Pública, prófugo de la justicia y quién amasara una insultante fortuna, Alejandro Armenta Mier ha sabido ocultar diversos bienes y recursos financieros que obtuvo a lo largo de su vida pública siempre cobijado por el PRI, partido que lo hizo diputado local suplente, alcalde de Acatzingo, secretario de Desarrollo Social del gobierno del estado y presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, donde se comportaba como “gorila”, -palabra hoy recurrente en el escaso vocabulario de López Obrador-, cuando se trataba de atacar a los que Mario Marín le ordenaba, no importaba que fueran de casa (¿verdad Blanca?), siempre y cuando no se alinearan a sus dictados e instrucciones.

El ex senador y ex diputado federal por Morena afirma que sus bienes no superan los siete millones de pesos, entre terrenos, casas, autos, joyas y cuentas bancarias, cuando sólo en su último cargo como legislador y presidente de la mesa Directiva del Senado, obtuvo más de 11 millones 450 mil pesos.

Simulador y cínico como su actual Jefe tabasqueño, Armenta Mier quiere hacerse pasar como un austero, sencillo, honrado y humilde político, que luego de tantos cargos locales y estatales (en los que manejaba cientos de millones de pesos en efectivo, sobre todo en Desarrollo Social y presidencia del PRI) y hasta uno federal en Gobernación, donde fue director general del Registro Nacional de Población, al hoy candidato a gobernador no le salen las cuentas de su auténtica fortuna.

En Puebla le disputaba la candidatura de Morena otro Mier, primo segundo, “Nacho” para sus amigos, que tiene muchos menos negativos pero los acuerdos cupulares con el Presidente para darle espacios a Ricardo Monreal, lo dejaron fuera de la jugada, cuando Nacho siempre se condujo desde San Lázaro con absoluta lealtad a López Obrador pero era mejor sacrificarlo para que Monreal Ávila no rompiera.

Alejandro Armenta se enfrenta con un candidato de oposición sumamente fuerte y competitivo, con experiencia legislativa, política y administrativa, de resultados y sin la enorme cola de excesos, corrupción y agravios hacia políticos y población, que el morenista lleva consigo a cuestas.

Eduardo Rivera Pérez fue diputado local, diputado federal y dos veces presidente municipal de Puebla capital, y durante sus actividades políticas siempre ha dejado buen sabor de boca, comportándose con serenidad, discreción y dando resultados.

Su desventaja es que no ha recorrido la entidad como lo ha hecho Armenta Mier gracias a sus cargos, que le permitieron visitar los 217 municipios con mucha anticipación, sin embargo Rivera Pérez ofrece un rostro nuevo, juventud, un programa interesante para atender la problemática de la población y no carga con fama de corrupto, falso, abusivo y cínico como el abanderado de Morena.

En Puebla el PAN, el PRI y el PRD están llevando a una buena carta con Rivera Pérez, a pesar de que muchos panistas y priistas destacados se han sumado a Armenta, que representa la corrupción y el saqueo a las arcas estatales si es que llega a Casa Aguayo. Escuela para ello tuvo.

Habrá que ver el comportamiento que asuma Fernando Morales, el “supuesto” candidato de Movimiento Ciudadano al gobierno estatal, que parece estar ahí para quitarle votos al candidato de la Alianza Fuerza y Corazón por Puebla, al servir de esquirol y comparsa de los guindas.

El hijo del gran gobernador priista Melquíades Morales ni noqueando gana, pero sí puede quitar votos si se presta a esa vergonzosa conducta de ser títere o marioneta de Armenta.

Por lo pronto las encuestas series van registrando que la campaña se cierra entre Alejandro Armenta Mier y Eduardo Rivera Pérez, lo que tiene preocupados a los corruptos de antes pero que hoy visten la camiseta del partido propiedad del Presidente.

Luis Carlos Ugalde, un académico, consultor y politólogo serio y respetado a nivel nacional, publicó hace unos días que Eduardo Rivera Pérez avanza con solidez y rapidez en la consolidación de su candidatura, por lo que es muy claro que la elección en Puebla se encuentra muy lejos de estar decidida.

Fernando Mayans puede dar la sorpresa en Centro, antes Villahermosa

En otras latitudes, concretamente en Tabasco, tierra de Andrés Manuel López Obrador, hay señales de alarma por el crecimiento exponencial y sólido del doctor Fernando Mayans Canabal, candidato de Movimiento Ciudadano a presidente municipal de Centro, capital del estado de Tabasco, donde la imposición de Morena y los conflictos y choques internos pueden hacer agua y hacerlos perder frente al experimentado político la plaza más importante de esa tierra de gente buena y trabajadora.

Con una muy larga trayectoria política, Fernando Mayans ha sido diputado local, diputado federal,senador de la República, candidato a presidente municipal en otras dos ocasiones (en una de ellas le robaron el triunfo) y recientemente se desempeñó como director general del ISSET del gobierno del estado, donde dio magníficos resultados.

Mayans le fue siempre leal y muy eficiente colaborador a su paisano el hoy Presidente, pero parece que a López Obrador sólo le funciona la lealtad de un lado -la de sus seguidores hacia él- no de regreso. En la conducta del de Macuspana, la lealtad no se nutre de reciprocidad.

Allá en Tabasco las cosas también se le pueden complicar a los del Partido Morena, sobre todo por el vigente conflicto entre el ex gobernador, ex secretario de Gobernación y ex precandidato presidencial Adán Augusto López Hernández y el candidato Javier May, que pueden dinamitar en su contra el proceso electoral.

A Javier May no le gustó que Adán Augusto impusiera como candidata a la alcaldía de Centro a Yolanda Osuna, quien pretende repetir en el cargo por impulso y consigna del “hermano” del Presidente, López Hernández.

Por lo pronto el doctor Fernando Mayans los tiene sin conciliar el sueño porque es una carta seria, fuerte, experimentada, congruente, sensible y sobre todo decente, y su candidatura irá creciendo día con día para dar muy probablemente la sorpresa.

De haber ido por Morena para la capital del estado habría arrasado pero las intrigas, las deslealtades y la falta de agradecimiento a todo lo que él aportó siempre a favor de López Obrador, lo orillaron a tomar una interesante decisión al abanderar a Movimiento Ciudadano para el municipio de Centro, antes Villahermosa.

A este respetable médico y político Tabasqueño, seguramente lo ven con mucha simpatía (y por ello lo convencieron para participar por sus siglas) el dirigente de MC, Dante Delgado Rannauro y su candidato a senador, Luis Donaldo Colosio Riojas, figura que irá creciendo y consolidándose para en seis años pelear con enorme ventaja por la Presidencia de la República.

De llegar Fernando Mayans al gobierno municipal de la capital de Tabasco por Movimiento Ciudadano, no sólo generaría un cisma al interior de Morena, sino al corazón mismo del gobierno federal, porque el propio Presidente no sabría dónde meter la cabeza de vergüenza si su Partido Morena pierde la ciudad más importante de su estado natal.

La moneda está en el aire en Villahermosa y en el estado de Puebla. Nada está decidido.

Por AL PE

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