Miles de sinaloenses vestidos de blanco tomaron las calles de Culiacán para exigir el fin de la violencia y recuperar la tranquilidad en el estado. Bajo la consigna “Sinaloa, ponte de pie”, familias, jóvenes, adultos mayores, empresarios, agricultores y colectivos de búsqueda participaron en la movilización que partió desde La Lomita y concluyó frente a la Catedral.
La marcha se realizó a dos años del inicio de la actual crisis de inseguridad en Sinaloa y reunió a personas que pidieron poder volver a realizar sus actividades cotidianas sin miedo. Los participantes portaron pancartas, globos, banderas y mensajes de paz, mientras distintos sectores de la sociedad expresaron su hartazgo por la violencia que ha afectado a las familias sinaloenses.
Durante la jornada, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, llamó a recuperar la paz y pidió no permitir que el sufrimiento genere más rencor. También sostuvo que buscar el perdón no significa olvidar lo ocurrido ni renunciar a la justicia para las víctimas.
La movilización fue impulsada por organizaciones civiles, colectivos ciudadanos, la Diócesis de Culiacán, Coparmex Sinaloa y el Consejo Intercamaral. Entre los asistentes hubo familiares de personas desaparecidas y víctimas de la violencia, quienes aprovecharon la concentración para mantener visibles sus exigencias de seguridad y justicia.
El mensaje central quedó resumido en una petición que se repitió durante el recorrido: “Queremos vivir en paz”. La movilización mostró el reclamo de una sociedad que busca recuperar las calles, proteger a sus familias y dejar atrás el miedo provocado por la violencia.






