La autorización del Senado para el ingreso de militares estadounidenses a México fue abordada por el secretario de Seguridad Pública estatal, Gilberto Loya, quien aclaró que se trata de un entrenamiento entre ejércitos y no de un operativo policial.
En entrevista, el funcionario explicó que México cuenta con los mecanismos de colaboración para estos ejercicios y que no es sorprendente que se lleven a cabo en Chihuahua, donde se encuentra la base militar de Santa Gertrudis, el campo de adiestramiento más grande del país.
Loya subrayó que la delincuencia es un fenómeno global que requiere apertura y cooperación internacional, y precisó que este tipo de actividades no necesitan notificación al estado, ya que el acceso y la salida del personal militar probablemente se realicen por vía aérea, aprovechando la capacidad de la pista de la base.






