Noticias Chihuahua:
El rápido crecimiento de la inteligencia artificial (IA) ha provocado un aumento considerable en el consumo de energíaa nivel mundial.
Los enormes centros de datos que almacenan y procesan información requieren sistemas de enfriamiento intensivo y una cantidad de electricidad sin precedentes.
Cada nuevo modelo de IA necesita más potencia de cómputo, lo que incrementa su huella ambiental y plantea un problema serio de sostenibilidad.
Empresas tecnológicas están comenzando a invertir en soluciones más eficientes, como el uso de energías renovables y arquitecturas de chips con menor consumo.
La industria enfrenta el dilema de seguir innovando sin descuidar el medio ambiente ni aumentar las emisiones de carbono.
Se proponen medidas como optimizar los sistemas de enfriamiento, utilizar inteligencia artificial para gestionar la energía o ubicar centros de datos en zonas con menor impacto ecológico.
En México, este tema comienza a ser relevante, pues varias universidades y empresas trabajan con IA y enfrentan los mismos desafíos de infraestructura.
Expertos afirman que el futuro de la inteligencia artificial dependerá de encontrar un equilibrio entre la innovación y la sostenibilidad ambiental.
La transición hacia una IA más verde no solo será una necesidad tecnológica, sino también ética y económica.






