Emmanuel Rosales, experto SIFSA en manejo sustentable de fauna nociva señaló las industrias que no pueden tener de ninguna manera la presencia de arácnidos. “Tolerancia cero de arañas aplica en industrias donde una picadura, contaminación o daño al producto puede generar riesgo grave para la salud, seguridad o calidad. No es por miedo, es por normas sanitarias y de seguridad”, dijo.
El experto explicó que algunas industrias necesitan adoptar la tolerancia cero por varios motivos, más allá de sus picaduras, entre los que destacan que sus excrementos contaminan con bacterias, arruinan los ambientes de esterilidad, interfieren en experimentos, provocan cortos circuitos y dañan sensores y sistemas de aire acondicionado. “Así podemos listar las industrias de Alimentos y Bebidas, Farmacéutica y Dispositivos médicos, Laboratorios y Biotecnología, Electrónica y Semiconductores, Aviación y Aeroespacial, Salud – Hospitales y Clínicas, Almacenes de granos y Exportación”, señaló.
Adicionalmente, Emmanuel Rosales informó que hay otras industrias que también resultan muy afectadas por la presencia de arácnidos pero que no pueden lograr la tolerancia cero por estar expuestas al cielo abierto, como las de construcción, minería, el turismo y agricultura, en las que ocurren picaduras frecuentes. “Ahí se puede aplicar un control integral, pero es imposible garantizar cero porque son espacios abiertos. La estrategia se enfoca en evitar especies que tengan importancia médica, por su impacto en la salud”, subrayó.
El especialista aclaró que el Manejo Integrado de Plagas (MIP) contra arañas de SIFSA aplica un diagnóstico técnico, control físico y productos químicos seguros. Utiliza métodos ecológicos para proteger la salud sin dañar al ambiente. En su calidad de empresa de fumigación certificada SIFSA efectúa un protocolo de control que inicia con un diagnostico técnico, el cual identifica los sitios donde se esconden las arañas y su nivel de riesgo.
El siguiente paso es aplicar un control físico que incluye limpieza profunda, sellado de grietas y orden en bodegas o áreas oscuras. Finalmente, se recurre al control químico, mediante el uso de productos de banda de baja toxicidad (banda verde) aprobados por COFEPRIS.
Lo anterior bajo los estándares y licencia sanitaria y autorización de la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) para el manejo sustentable y responsable de residuos peligrosos para fumigadores certificados. “No es fumigar diario, es sellar, monitorear, establecer trampas, limpieza y capacitación”, concluyó.






