Chihuahua, Chih.- Hay espacios que se construyen para aprender, pero también existen aquellos que terminan convirtiéndose en parte de la memoria de una ciudad. El nuevo Centro de Capacitación de la Universidad de las Mujeres llevará el nombre de Blanca Patricia Ulate Bernal, como un homenaje a una mujer cuya trayectoria estuvo marcada por el servicio, la defensa de las mujeres y el acompañamiento a quienes más lo necesitaban.
La decisión de denominar “Centro de Capacitación Blanca Patricia Ulate Bernal” al inmueble que albergará la Universidad de las Mujeres y los talleres destinados al desarrollo integral femenino fue aprobada por unanimidad por el Cabildo de Chihuahua, como reconocimiento a la trayectoria de la regidora recientemente fallecida.
Más que colocar un nombre en una fachada, el reconocimiento adquiere un significado especial por el tipo de espacio al que quedará ligado: un lugar creado para que mujeres puedan capacitarse, adquirir nuevas herramientas, fortalecer sus capacidades y abrirse camino hacia nuevas oportunidades.
Y es precisamente ahí donde el legado de Paty Ulate encuentra una conexión directa con el propósito de este centro.
Durante su paso por el Ayuntamiento de Chihuahua, Ulate Bernal presidió la Comisión de Mujer, Familia, Igualdad de Género y Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, desde donde impulsó distintas acciones relacionadas con la protección de las mujeres, la atención a familias vulnerables y la inclusión de personas con discapacidad.
Uno de sus trabajos fue impulsar modificaciones a reglamentos municipales para fortalecer la prevención de la violencia de género y establecer medidas contra conductas que atentaran contra la dignidad de las mujeres. En una iniciativa presentada ante Cabildo, planteó incorporar disposiciones para prevenir y sancionar conductas de violencia de género dentro del ámbito municipal.
Su compromiso también alcanzó a las personas con discapacidad. Entre sus aportaciones se encuentra la promoción del Reglamento Municipal de los Derechos de las Personas que Viven y Conviven con la Discapacidad, además de iniciativas relacionadas con la inclusión y con la atención de sectores en condiciones de vulnerabilidad.
Otro de los temas que defendió fue la protección de las mujeres frente a expresiones que pudieran resultar denigrantes. Entre sus aportaciones se recuerda la iniciativa para sancionar la difusión pública de música denigrante hacia las mujeres, cuyos recursos fueron destinados al Refugio Confidencial para Mujeres Víctimas de Violencia Extrema.
Pero la historia de Paty Ulate en el servicio a la comunidad comenzó mucho antes de llegar al Cabildo.
Fue periodista durante más de dos décadas y en 2004 se convirtió en la primera mujer en ocupar la Coordinación de Comunicación Social del Municipio de Chihuahua, responsabilidad que volvió a desempeñar durante la administración 2007-2010. Posteriormente trabajó durante una década en el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde también mantuvo una estrecha relación con la atención y orientación a la ciudadanía.
Su sensibilidad hacia quienes enfrentaban enfermedades complejas también la llevó a fundar la Asociación Chihuahuense de Mieloma Múltiple, desde donde acompañó a pacientes y familias que atravesaban situaciones similares a la que ella misma enfrentaba.
En el Ayuntamiento, además, fue reconocida por su capacidad para escuchar, construir acuerdos y atender personalmente las necesidades de la ciudadanía. El alcalde Marco Bonilla recordó durante el homenaje póstumo que esa capacidad de escuchar fue una característica que acompañó prácticamente toda su trayectoria. También destacó que llegó a presidir sesiones de Cabildo y a asumir como encargada del despacho de la Presidencia Municipal, responsabilidades que reflejaron la confianza depositada en su profesionalismo y sentido institucional.
Por eso, el nuevo Centro de Capacitación no solamente llevará el nombre de una exregidora. Llevará el nombre de una mujer que hizo de la atención a los demás una constante en distintas etapas de su vida.
La Universidad de las Mujeres representa, además, una oportunidad para que ese nombre permanezca vinculado a una causa que Paty defendió desde el servicio público: que las mujeres cuenten con mayores herramientas para desarrollarse, crecer y alcanzar sus propios objetivos.
Así, cada curso, cada taller y cada mujer que atraviese las puertas de este centro tendrá también una oportunidad de conocer la historia de quien da nombre al espacio.
Blanca Patricia Ulate Bernal no estará solamente en una placa. Estará en un lugar donde otras mujeres podrán aprender, prepararse y construir nuevas historias.
Y quizá esa sea una de las formas más significativas de mantener vivo un legado: convertirlo en oportunidades para los demás.






