Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, fueron captados durante una reunión privada que se prolongó por alrededor de cinco horas en un restaurante de la colonia Condesa, en Ciudad de México. El encuentro ocurrió el pasado 24 de agosto y volvió a colocar a los hermanos bajo el escrutinio público.
En la reunión también estuvieron Daniel Asaf, exjefe de la Ayudantía de la Presidencia durante el gobierno de AMLO, así como los empresarios Juan Domingo Beckmann, vinculado con José Cuervo, y Mauricio Garduño, especializado en tecnología y transformación digital. De acuerdo con los reportes, el restaurante habría cerrado durante varias horas para atender exclusivamente al grupo.
La reunión llamó especialmente la atención por el contexto político en el que ocurrió. Entre los acontecimientos que rodeaban el encuentro se encontraba la detención de Fausto Corrales, identificado como testigo clave en el caso del asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, además de la situación política de Rubén Rocha Moya y las investigaciones relacionadas con el llamado huachicol fiscal.
Hasta ahora, los asistentes no han explicado públicamente con detalle de qué hablaron durante las horas que permanecieron reunidos. Daniel Asaf fue cuestionado recientemente sobre el encuentro, pero evitó revelar los temas abordados. Las imágenes difundidas permiten confirmar quiénes estuvieron presentes, pero al no contar con audio no permiten establecer con certeza el contenido de la conversación.
La reunión ya generó reacciones políticas. Mientras Ricardo Monreal consideró que es normal que los hijos del expresidente sostengan reuniones privadas, sectores de la oposición exigieron conocer el motivo del encuentro y cuestionaron el contexto en el que se realizó. Por ahora, el llamado “cónclave de la Condesa” permanece rodeado de preguntas y especulaciones, sin que exista una explicación oficial sobre los asuntos tratados.






