Noticias Chihuahua:
El gobierno de Estados Unidos ejecutó un ataque letal en aguas internacionales contra lo que afirma ser un barco venezolano dedicado al tráfico de drogas, resultando en la muerte de tres personas. La operación fue comunicada públicamente por el presidente Donald Trump, quien aseguró que los narcotraficantes buscaban enviar estupefacientes a territorio estadounidense.
Se trata del segundo ataque de esta naturaleza en lo que va del mes, tras otro que causó once muertes. Las autoridades del Pentágono no han revelado detalles específicos sobre la planificación legal ni la evidencia utilizada para acusar al blanco.
Maduro, presidente de Venezuela, condenó el acto como agresión diplomática y militar, y advirtió sobre posibles movilizaciones defensivas. En contraste, algunos legisladores estadounidenses, incluso del partido opositor, expresaron preocupación por la legalidad y ética de estas operaciones.
El operativo representa un cambio claro en la estrategia antidrogas de EE.UU., que tradicionalmente ha dependido de interdicciones navales o arrestos en tierra, pero no de bombardeos letales en aguas internacionales.
Críticos advierten que tales acciones podrían violar el derecho internacional, abrir la puerta a represalias, tensar relaciones bilaterales y generar conflictos no deseados. Se discute si estos golpes pasan de ser medidas contra el crimen organizado a actos con implicaciones militares reales.
El debate también se traslada al terreno interno estadounidense, donde ciudadanía, prensa y parte del Congreso piden transparencia, rendición de cuentas y garantías de que no se vulneren derechos humanos ni soberanía ajena.








