Noticias Chihuahua:
Estados Unidos dejó países con estructuras políticas y sociales alteradas tras intervenciones militares que derivaron en cambios de gobierno, conflictos internos prolongados o procesos de reconstrucción inconclusos.
Afganistán quedó con un retorno del Talibán al poder después de años de presencia militar extranjera, con instituciones debilitadas y una crisis humanitaria persistente tras la retirada de tropas.
Irak permaneció con un sistema político fragmentado, con inestabilidad interna, presencia de milicias y secuelas en infraestructura y seguridad tras la caída del régimen de Saddam Hussein.
Libia quedó sin un gobierno central consolidado, con enfrentamientos entre facciones, división territorial y un proceso político sin resolución tras la intervención que derivó en la salida de Muamar Gadafi.
Siria mantuvo un conflicto interno prolongado, con control territorial dividido, desplazamiento masivo de población y deterioro institucional luego de acciones militares extranjeras en su territorio.







