Cecilia Lazcano, de apenas 16 años, fue asesinada en Mendoza, Argentina, luego de ser atacada durante la madrugada en un terreno baldío. Gravemente herida, la adolescente logró salir del lugar y comenzó a tocar puertas en busca de auxilio, pero nadie respondió a tiempo.
Los hechos ocurrieron el 15 de julio en Alvear, cuando Cecilia salió de su casa después de recibir una llamada telefónica. Poco después fue atacada en las inmediaciones de una estación de trenes. Inicialmente, las autoridades consideraron que la lesión en el cuello podía tratarse de un acto autoinfligido, pero los peritajes revelaron heridas adicionales en los brazos y determinaron que había sido agredida con un arma punzocortante.
A pesar de la gravedad de sus heridas, Cecilia consiguió levantarse y abandonar el baldío. Desesperada, caminó hasta varias viviendas y golpeó las puertas para pedir ayuda. En una de ellas dejó un anillo manchado de sangre debajo de la entrada, una señal que posteriormente se convirtió en una de las principales pistas para reconstruir sus últimos momentos. Finalmente fue encontrada con vida y trasladada a un hospital, donde murió horas después.
La investigación dio un giro al revisar las cámaras de seguridad. En las imágenes aparece Cecilia caminando junto a otro adolescente que llevaba una pala; posteriormente, el joven regresó solo. Tras su detención, los investigadores encontraron un mensaje que presuntamente habría enviado a su novia: “Con esta ya son 13 las que maté”. La Fiscalía analiza si esa frase tiene relación con otros posibles ataques o si se trató de una afirmación hecha para impresionar a su pareja.
El caso permanece bajo investigación mientras las autoridades buscan establecer qué ocurrió exactamente aquella madrugada, cuál fue el móvil del asesinato y si existen otras posibles víctimas. La frase encontrada en el teléfono del sospechoso abrió una nueva línea de investigación que podría convertir el crimen de Cecilia en un caso mucho más amplio.






