El exdirigente estatal del partido y el empresario, ambos aspirantes a la Alcaldía de Chihuahua, fueron vistos conversando amenamente en un restaurante de la capital e incluso se tomaron una fotografía.
En política, las fotografías también hablan, y la que protagonizaron ayer Martín Chaparro Payán y Sahir Rentería podría convertirse en una señal de apertura y entendimiento dentro de Morena, donde ambos buscan contender por la Alcaldía de Chihuahua en el próximo proceso electoral.
El exdirigente estatal de Morena y el empresario, propietario de la compañía Rewo, coincidieron en un restaurante de la capital, donde se les vio cómodos, sonrientes y conversando de manera cordial. Lejos de proyectar distanciamiento por sus aspiraciones políticas, ambos compartieron un momento de amabilidad que incluso quedó registrado en una fotografía.
La escena llamó la atención porque se trata de dos perfiles distintos que han manifestado su interés por encabezar el proyecto de Morena en la capital del estado. Por un lado, Chaparro, fundador del movimiento en Chihuahua y cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador; por el otro, Rentería, un empresario que busca abrirse paso en la política local y posicionarse como una alternativa dentro del partido.
Ambos ya se inscribieron en el proceso interno para buscar la candidatura, por lo que sus nombres forman parte de la competencia por una de las posiciones políticas más relevantes para Morena en Chihuahua. Sin embargo, el encuentro dejó ver que la disputa por una aspiración no necesariamente tiene que traducirse en confrontación entre quienes buscan representar al mismo movimiento.
La reunión también envía un mensaje a la militancia y a la sociedad en general, en momentos en que el partido comienza a perfilar sus cartas rumbo a 2027. La posibilidad de encontrar coincidencias entre figuras con trayectorias y visiones diferentes abona a la idea de que la competencia interna puede desarrollarse con civilidad y respeto.
Incluso, para quienes consideraban difícil imaginar una imagen de cercanía entre un fundador del movimiento y un empresario con aspiraciones políticas, el encuentro representó una estampa que invita a pensar en nuevos puentes dentro de Morena.
Aunque la fotografía y la conversación no significan un acuerdo político ni una declinación de alguno de los dos, sí muestran una disposición al trato cordial en medio de la competencia.
Por ahora, la candidatura a la Alcaldía de Chihuahua sigue siendo el objetivo de ambos. La incógnita será si esta coincidencia se mantiene únicamente en el terreno de la cortesía o si, llegado el momento, puede traducirse en entendimientos más amplios.
Mientras tanto, Chaparro y Rentería dejaron una imagen que contrasta con los escenarios de división que suelen acompañar las contiendas internas: dos aspirantes, una misma bandera partidista y la posibilidad de competir sin perder la cordialidad.






